Kimi kara Uketsugu Brave Chronicle – Capítulo 2

Capítulo 2
Y el Ganador es…

Parte 1

Era 20 de diciembre, cinco días antes de Navidad, y estábamos en la mitad de una clase de entrenamiento de batalla.

“Vamos, Kokuya, es tiempo para tu milésima derrota.”

“Sí claro. Espero que estés listara empezar a llamarme maestro.”

Yukihime y yo estábamos intercambiando insultos como siempre lo hacíamos – bueno, tal vez la atmosfera era solo un poco más tensa de lo usual. Entonces, repentinamente…

“¿Pueden pausar eso por un momento?”

Una solitaria figura llegó a interrumpirnos. Él tenía un cabello color jade, flequillo largo, y su mechón derecho era largo y ondulado. “¡Urgh, no Sakisaki!”

“Kurono… ¿cuantas veces tengo que decirte que dejes de llamarme por ese extraño apodo?”

Este era Sakito Nagisaki, un miembro de la familia Nagisaki – una de las Siete Grandes Casas Mágicas, también conocidas como las Siete Casas.

Antes cuando los magos estelares eran conocidos como hechiceros y magos, las Siete Casas procuraban mantener ocultar la magia al mundo. Poderosos hechizos y el derecho de usarlos estaban repartidos entre esas siete familias, y ellas continúan poseyéndolos hasta estos días. Además, ellos eran quienes construyeron y dirigieron Ciudad Otherworld.

Todas las decisiones concernientes a ciudad Otherworld eran hechas por el Consejo de las Siete Casas, el cual estaba compuesto por los representantes de cada una de las Siete Casas en conjunto con la Directora. Coincidentemente, la familia de Yukihime era también una de las Siete Casas.

Nagisaki era un estudiante de una clase más arriba de nosotros. Cuando nuestras clases tenían entrenamiento de batalla, él siempre venía directo hacia mi. Era una verdadera molestia.

Oh sí… hoy era día de entrenamiento grupal.

“¿Que deseas, Sakisaki?”

“¡¿Acaso no escuchaste lo que acabo de decir?! Voy a derrotarte hoy, de una vez por todas.”

“…”

“¿Qué te pasa? ¡Al menos dame una contestación!” Nagisaki apuntaba su dedo directo a mí.

“…Yukihime. ¿Así es como actúo contigo?”

“¿A qué te refieres?”

“Tú sabes, siendo molesto y discutiendo sobre cada pequeña cosa que dices.”

“No lo creo. No me importa pelear contra ti. En realidad, es algo estimulante. Haces un montón de cosas molestas que no tienen nada que ver con pelear, sin embargo.”

“Oh.” Ignoré la segunda mitad.

En el momento que Nagisaki intentó comenzar una pelea conmigo, yo ya estaba molesto. Yo estaba aquí para pelear con Yukihime, después de todo.

“Estaré feliz de pelear contigo después de Nagisaki,” ella dijo.

“Oh. De acuerdo, vamos, Sakisaki.”

“Me desagrada cuan ligeramente me estas tomando… pero así será. Toma tu lugar en el campo de batalla, Kurono.”

Sacudiendo mi cabeza ante esa elección de palabras, caminé al campo. Pronto, estábamos parados en la posición opuesta del otro.

“Eso me recuerda,” dije.

“¿Qué?”

“¿Por qué nunca desafías a Yukihime? Todos estarían más impresionados si la derrotases a ella en vez de a mí.”

“¿Ah sí? La opinión de los otros no tiene importancia para mí.” Nagisaki lanzó una mirada a Yukihime, que nos estaba mirando desde un costado.

“…Además, no estoy a la altura de ella todavía,” dijo Nagisaki, mientras sus mejillas se tornaban ligeramente rojas.

Era muy obvio. Sí, él estaba enamorado de Yukihime. Aparentemente, pensaba que no estaría permitido de pelear con ella hasta que esté ‘a la altura’ de ella. Y para lograrlo, el necesitaba derrotarme. Esa era su lógica. No tenía derecho para meterme en su camino, pero no iba solo a dejarlo vencerme. Su forma de pensar era un poco similar a la mía, así que eso me hacía el más obstinado.

Había además otra razón, los rangos en la Academia Puerta Estelar. Los estudiantes eran clasificados por su fuerza como mago estelar junto con su fuerza en las batallas. Yukihime era la 1era, yo era el 2do, y Nagisaki era el 3ero. Era lógico que Yukihime fuera la 1era, pero yo en verdad había trabajado para echarle el guante a la 2da posición. No como los rangos de ciudad Otherworld que los basaba en sus propios estándares, los estudiantes podían escalar a los rangos más altos dentro de la academia tan alto como tan duro intentasen. Bueno, había un tipo que no podía aumentar su rango sin importar que, pero él era una excepción especial.

Nagisaki era un Rango A. basado en los rangos de Ciudad Otherworld, él era el más alto, y yo era el más bajo, así que definitivamente no quería perder contra algún rango alto como él.

“¿Listo?” Pregunté.

“Sí, empecemos. Liberation – Tempestas Falx.” (del latín podadoras del tiempo)

Liberación – Chronoslayer.”

Sujeté mi espada doble y observé hacia Nagisaki. Su armamento estelar era una guadaña gigante con una hermosa hoja de color jade.

“¡Voy a dar el primer golpe, Kurono!”

Nagisaki balanceó su guadaña directo en una línea horizontal. Poder estelar de viento que había sido comprimido en el borde de la hoja vino zumbando hacia mí chillando a velocidad. Pero yo había comenzado a correr antes de que Nagisaki atacase siquiera, y me deslicé justo antes de que la hoja me derribase. Después, inmediatamente retrocedí, completando la evasión.

El rango, velocidad y poder de la guadaña de viento eran todos atemorizantes, pero me moví a igual que cualquier otra guadaña. Mientras calcule mi tiempo de evasión con el comienzo de cada ataque, estaré bien. Ya que puedo acelerar mi proceso de pensamiento, esta no era ninguna tarea difícil para nada.

Comencé alejándome cerca de cinco pasos lejos de Nagisaki, pero él disminuyó la distancia entre nosotros con un simple paso dejando que el viento cargue su cuerpo. Estaba sorprendido de verlo aparecer justo en frente de mí, pero quería acercarme a él de igual manera, así que eso sirve para mí. Después de todo, no tenía ninguna arma de larga distancia como su hoja de viento.

La gran guadaña venía surcando el aire desde arriba. Balancear mi espada hacia la derecha y desviarla era la única elección que tenía. Si intentaba atrapar el mango de la guadaña con mi espada, la hoja curva me habría atravesado. Debido a su forma, todo lo que Nagisaki tenía que hacer era cambiar la trayectoria de la hoja un poco con la intención de golpearme y prevenir que la atrape.

La guadaña podía lucir incómoda, pero la forma de su hoja era peligrosa. Justo como una lanza, simplemente necesitaba acercarme a Nagisaki para poder derrotarlo, pero él no podía permitirlo. Él se mantenía lo suficientemente lejos como para darme ataques con su espada, y continuaba haciéndolo una y otra vez. Cada vez que intentaba reducir la distancia, el usaría el paso de viento para crear más espacio entre nosotros. Él podía también disminuir distancias rápidamente, lo que hacía imposible para mi predecir alguno de sus movimientos. Era aterrador.

Si el mantenía este patrón, yo sería el que pierda. Yo no tenía mucho poder estelar con el que contar, así que las batallas de resistencia estaban fuera de cuestión. Yo tenía que romper este punto muerto de alguna manera, incluso si significaba usar un poco la fuerza.

La guadaña venía zumbando hacia mí diagonalmente desde la derecha. Atrapé el final de su hoja con mi brazo derecho, algo que solo podía hacer gracias a mi armamento estelar protésico.

“Estás acabado.” Empuñé la espada doble en mi brazo izquierdo.

“No.” Nagisaki alzó mi cuerpo entero con la guadaña. “Tú lo estás.”

En un instante, él balanceó su guadaña hacia abajo, planeando estrellarme contra el suelo. Justo antes de que la caída terminase, dejé ir la hoja, despegándome en el aire.

Entonces, un pensamiento surgió en mi cabeza. O no. No hay forma de que esquive un ataque vertical de la guadaña en medio del aire. Me las arreglé para bloquear la hoja de la guadaña con mi brazo derecho, pero el poderoso ataque me lanzó por los aires.

Justo antes de fuese volando fuera del campo, incrusté mi espada doble en el suelo. Chispas revolotearon como si cortara a través de la baldosa, reduciendo mi velocidad y manteniéndome dentro de los límites.

Mientras me levantaba, saqué mi espada del suelo e intenté reducir la distancia de nuevo. Ráfagas de viento soplaron desde el frente mientras Nagisaki se rodeaba a sí mismo con un violento torbellino. Vientos cortantes salieron disparados hacia mí, pero me las arreglé para esquivarlos todos y acercarme. Balancee el lado largo de mi espada, y entonces eso pasó.

Una extremadamente poderosa ráfaga de viento cortante salió disparada, distorsionando la trayectoria de mi espada. Mas viento continuó saliendo, y pude sentir mi cuerpo deslizándose hacia atrás.

“No es lo ideal, pero supongo que tengo que ganar de esta manera.”

Más viento cortante vino volando hacia mí. Me agaché, los esquivé y murmuré: “¡¿Eso es lo que estabas planeando?!”

Él quería arrojarme lejos sin dejarme cerrar el espacio entre nosotros de nuevo. Era básicamente lo mismo que Yukihime había intentado ayer, cuando congeló el suelo para paralizarme y comenzar a lanzar carámbanos. (NT: a los magos nunca les gusta moverse) Dado que no tengo ataque de largo alcance a mi disposición, no había forma para mí en la que contraatacara cuando estaba tan lejos. Pero…

“…¡¿Que tan estúpido crees que soy, Sakisaki?!”

Giré mi espada doble con mi brazo derecho y aceleré mi cuerpo. En un instante, estaba detrás de él. Él continuaba rodeado por ese violento torbellino, sin embargo, así que no tenía forma de atacarlo.

Canalicé poder estelar en mi espada doble y torcí la empuñadura. Con eso, las hojas se desconectaron de la empuñadora, y la espada doble se dividió en dos espadas separadas. Sujeté la daga con mi brazo derecho, llenando el cartucho de mi brazo derecho con poder estelar, acelerándolo y expulsándolo. Un cartucho vacío salió volando, y pude sentir el poder estelar desbordando de mi brazo derecho.

Con el masivo poder estelar vibrando, ejecuté un poderoso lanzamiento. Mi hoja cortó a través del viento y apuñalo a Nagisaki en el hombro justo cuando estaba dándose la vuelta.

“Ghg…” Un quejido resbaló fuera de la boca de Nagisaki.

El viento había desviado mi hoja de su objetivo, así que ese ataque no era suficiente para mí para ganar. En realidad, no me sorprendía. Esa no era una técnica de larga distancia real, sino algo que había hecho por desesperación. No podía haber esperado que fuera perfectamente preciso. Pero se las había arreglado para detener el viento, aunque sea por el momento. No perdería esta oportunidad, y rápidamente arrojé mi espada larga. Sin el tiempo suficiente para llenarla con mi poder estelar, era más débil que mi último lanzamiento, y Nagisaki simplemente usó su guadaña para desviarla. Pero la apertura que hizo cuando la bloqueó – eso era lo que estaba esperando.

Antes siquiera que mi espada larga hubiera dejado mi mano, ya me había despegado del suelo con la intención de desaparecer la distancia. Otro cartucho salió girando en el aire mientras era expulsado. Después de balancear su guadaña de nuevo, Nagisaki estaba con una gran apertura, y lancé mi puño hacia abajo fuertemente. Su cuerpo voló fuera del campo y se estrelló contra una de las paredes del mismo.

Un suave clink resonó mientras el cartucho vacío golpeaba el suelo.

“Yo gano.”

En el momento que dije eso, Nagisaki tambaleó a sus pies. “Y-Yo… voy a ganar la próxima vez, ¿me escuchas?”

“Dices eso todo el tiempo.”

De repente, me di cuenta de que Yukihime y yo decíamos exactamente las mismas cosas todo el tiempo.

…No. Voy a derrotarla hoy, de una vez por todos.

Pronto, Yukihime y yo estábamos mirándonos el uno al otro de nuevo.

“Buena pelea. ¿Listo para hacer esto?” preguntó.

“Sí. ¿Practicaste decir esa palabra ‘maestro’?”

“¿Decidiste el color de tu collar? Soy lo suficientemente misericordiosa para dejarte decidir eso.”

“Hah. Sí claro… ¡Vamos, hagamos esto!”

Era nuestra milésima batalla. Y el ganador fue…

(NT: Pensé que la pospondrían hasta el final)

Parte 2

“Hermano… ¿Que estás haciendo?”

Con un ruido sordo, Towa soltó su mochila en el suelo.

Cuando Towa volvió de la escuela y nos vio a Yukihime y a mí dentro de la casa, sus ojos se ensancharon, y esa pregunta fríamente resbaló de su boca. No fue una sorpresa, sin embargo. Después de todo, estaba a cuatro patas, y Yukihime estaba sentada en mi espalda.

“Bienvenida a casa, Towa,” dijimos ambos.

“E-Estoy en casa…”

Crucé miradas con mi hermana menor. Yukihime estaba sentada en mi espalda y haciendo su tarea. Yo estaba haciendo mi tarea también, aunque en el suelo.

“Hermano.”

“¿Qué?”

“¿Puedo preguntar de nuevo?”

“Seguro, pregúntame lo que sea que quieras.”

“¿Qué están haciendo?”

“No continúes preguntándome eso…”

“Decídete.”

“Puedes preguntarme cualquier cosa que no tenga nada que ver con mi situación actual.”

“Pero esa es la cosa número uno que quiero saber…”

Yukihime habló. “Towa. Lo siento, pero desde este día, tu hermano, bueno, él se ha convertido en mi esclavo.”

Había peleado con Yukihime, y había perdido de nuevo. Así, yo era ahora su esclavo. Solo no podía derrotarla…

“¿T-Tu… tu esclavo…?”

“Está bien,” dije. “Está bien. Towa. Te acostumbrarás pronto.”

“Hermano…”

“¿Qué?”

“¿Puedo tomarte una foto?” Towa ya había sacado su teléfono.

“¿Qué? ¿Por qué?”

“Es tan raro verte a merced de Yukihime como ahora.” Towa soltó una risita.

Ella era tan adorable. ¿Pero por qué, querida hermana? ¿Cuándo despertaste un fetiche tan retorcido?

“Hey, Towa, eso casi sonar como si yo estuviera a merced de Yukihime la mayor parte del tiempo.”

“Pero es verdad–” Antes que pudiera dejar salir el resto, Yukihime me golpeó.

“Tienes que permanecer en silencio hasta que te dé el permiso de hablar.”

“Sí, señora…”

“Towa, puedes tomar tantas fotos como desees. Como su Ama, te doy total permiso.”

“¡Bien!” Y así, Towa felizmente documentó como me arrastraba a lo largo del piso.

“¿Realmente te gusta la actual apariencia de Kokuya tanto?”

“Solo es algo lindo ver a alguien que siempre confía en su suerte ser humillado como ahora,” Towa explicó feliz.

Parecía que mi hermanita tenía sus propios problemas. Además, supongo que podía entender algo como se sentía. Después de todo, yo adoraba humillar a Yukihime, quien también tenía una inclinación por entusiasmarse.

Oh, éramos tan parecidos… ella en verdad es mi dulce hermanita, completamente… Yo solo deseaba que ella no estuviera disfrutando mi humillación tanto… No, seriamente…

*

“Finalmente soy libre…” murmuraba, solo en mi habitación.

Yukihime había estado regresándome todas las veces que había jugado con ella. Me había convertido en su juguete… pero ahora, Yukihime estaba tomando un baño, y Towa estaba en su propia habitación. Una vez que Yukihime saliera, estaba seguro de que comenzaría a molestarme de nuevo, atormenté mi cerebro para intentar pensar en alguna forma de escapar.

“¡Eeeeeeeeeeeeeek!” Repentinamente, Yukihime gritó.

“¡¿Que ha pasado?!” Grité y me apresuré al baño. Abrí la puerta y Yukihime se agarró de mí – con su brasier desabrochado, y sus bragas casi abajo, así es.

No solo eso, su cabello había sido liberado de su cinta. Su piel blanca como la nieve, su delgado cuerpo se veía completamente. Sus pechos y su trasero eran ambos pequeños, pero veo belleza en su naturaleza efímera.

“¡Ko, Ko-Ko, Koku, kuya, ya, Ko, Kokuya! ¡Kokuyaaaa!” Yukihime me estrujaba como una gallina loca.

“¿Qué? ¡¿Qué ha pasado?!”

“¡Ahí! ¡Hay una allí!”

“¿Una… Qué?”

“¡Una de esas cosas voladoras!”

“¿Cosas voladoras?”

“¡Son negras!”

“¿Negras?”

“¡Comienza con C!”

“¿C?… Oh, quieres decir una cuca–”

“¡No lo digas tan aaaltooo!” Ella me golpeó. “¡Koku-Koku-Kokuya! ¡Mátala! ¡Ahora!”

Yo asentí sabiamente, aceptando mi nuevo nombre. Yukihime estaba tan asustada que estaba hablando como un bebe.

“Muy bien, la exterminaré por ti. Con una condición.”

“¿Q-Qué?”

“Tú sabes que. ‘Maestro’.”

“…No. Debes estar loco si piensas–”

“Estoy cansado. Buenas noches.” Fingí darme la vuelta.

“Por favor, Maestro.” (NT: eso fue fácil)

“¿Me obedecerás por el resto de tu vida?”

“¡¿El resto de mi vida?!”

“Si no, entonces me voy a dormir.”

“¡De acuerdo! Lo haré, lo haré…”

“Que así sea. Hazte a un lado.”

Empujé a Yukihime fuera de mi camino, y me preparé para la batalla con la ‘criatura’ … hasta que vi que había sido de ella.

“…Yukihime.”

“¿Q-Qué?”

“¿Tú la… congelaste?”

“¡Por supuesto que lo hice! ¡De otra forma seguiría moviéndose!”

Bueno, sí. Las cucarachas se mueven. Sip. Observé la cucaracha helada, luego me di cuenta de algo.

“…Oh.”

“¿Algo anda mal?”

“Oh, nada.”

La ‘criatura’ dentro del bloque de hielo del tamaño de un puño era un muñeco. Y no cualquier juguete, sino el que compre ayer. No iba a ir a ningún lado, ni siquiera sin el hielo.

Ayer escondí el regalo de Yukihime en el aparador del baño donde guardamos el detergente para la lavandería, dado que me imaginé que ella nunca buscaría allí. Debió habérseme caído cuando lo hice… además, era invierno. Raramente verías cucarachas en invierno.

Envolví el juguete congelado en un papel y lo arrojé lejos. Era un desperdicio de un buen juguete, pero era el pequeño precio que había que pagar si eso permitiría voltear la situación en contra de Yukihime. Me sentí un poco culpable, sin embargo.

“K-Kokuya… ¿es seguro ahora?”

“Sip, totalmente seguro.” Di palmadas en la cabeza de Yukihime. “Ahora rápido metete a la ducha, o te vas a resfriar.”

En el momento en que dije eso, Yukihime finalmente se dio cuenta del estado en el que ella se encontraba, y se puso un poco roja.

“¡No me mires!” Después de empujarme, ella corrió dentro del baño. ¡Como se atreve a tratar a su maestro de esa manera!

Más tarde, los tres estábamos reunidos y sentados en la mesa del comedor

“¿Terminé siendo tu esclava ahora?” Yukihime preguntó nerviosamente.

“Hmm…”

“H-hey, vamos… ya se acabó, ¿cierto?”

“No me he decidido todavía.”

“Eres un…”

Towa soltó una risita suavemente mientras nos veía.

“¡Oye, Towa, esto no es gracioso!”

“Oh, sí lo es,” dije.

“Lo siento, pero ustedes dos siempre son tan graciosos juntos,” dijo Towa. “¡Ustedes en verdad se llevan muy bien!”

“¡¿Qué?!” Gritamos Yukihime y yo.

“¿Ven?” Towa rió de nuevo.

“No somos como tú, Towa,” Yukihime dijo en broma.

“Sí, supongo que somos bastante cercanos,” añadí. “Un maestro y su sirviente deben esforzarse para mantenerse en buenos términos, ¿cierto?”

“¿Podrías terminar esto ya?” Yukihime gruñó.

“¿Q-Que estás planeando hacer? ¡No va a funcionar conmigo!”

“La promesa que hiciste por perder contra mi mil veces aun continua, ¿no es así? ¡Lo que significa que tú eres mi sirviente!”

“¿Quien dice? Eso fue anulado cuando estábamos en el baño. ¡Tú eres mi sirvienta ahora!”

“¡No tu eres el mío!”

“¡No, tú!”

“Pffft…” Towa reía de nuevo mientras miraba nuestras disputas inútiles. Yukihime y yo la miramos, luego nos dimos la espalda el uno al otro.

“…¿Quieren algo de cenar?”

“…Sí.” Asentí.

No esperaba que estos días pacíficos solo continuasen para siempre. Towa, Yukihime y yo teníamos cada uno nuestras obligaciones que no nos permitían ser completamente libres, pero había asumido que seriamos capaces de vivir juntos al menos un rato más.

Nunca hubiera imaginado la destrucción que estaba esperando justo a la vuelta de la esquina.

 

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Un comentario sobre “Kimi kara Uketsugu Brave Chronicle – Capítulo 2

  1. Gracias por el capítulo.
    Hmm… Chronoslayer… tengo una ligera impresión sobre esa espada, y mi imaginación me dice que tiene que ver con Chronos, el dios del tiempo de la mitología griega… balbuceos mios nada más.

    Le gusta a 1 persona

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