Nee-chan wa Chuunibyou

Nee-chan wa Chuunibyou Vol.01 – Capítulo 3

Capítulo 3, Visitemos la Casa de Sakaki

Yuichi escogió la ruta menos concurrida para caminar a casa.

Le dio un vistazo a Aiko, quien estaba caminando junto a él. El blazer de Yuichi lograba ocultar la mayoría de la sangre que manchaba su uniforme. No podía ocultarlo todo, pero al menos era mejor que nada.

Aiko, notándolo mirar en su dirección, habló.

“Hey…”

“¿Qué pasa?”

“¿Huh? Um, me preguntaba… ¿Eres bastante fuerte? ¿Haces deportes o algo así?” Sus mejillas tomaron un débil tono rosado. Ella probablemente estaba refiriéndose al hecho de que él había logrado cargarla con un brazo.

“No, no hago deportes.”

Ella tarareó pensativamente por un momento, y entonces habló de nuevo. “Hey. ¿Siempre llevas contigo cosas como agua bendita y torniquetes?” Su incredulidad era natural. No muchos estudiantes de preparatoria llevaban consigo esa clase de cosas.

“Es como el pasatiempo de mi hermana mayor. Ella me hace llevar esas cosas. Siempre dice, ‘¿qué tal si quedas atrapado en un terremoto? ¿qué tal si te atacan demonios?’ Esa clase de cosas.”

“¿Huh?”

Nuevamente, él no podía culparla por su respuesta. Definitivamente sonaba absurdo cuando lo decía. De pronto deseó no haberlo hecho.

“Bueno, sí, entiendo cómo te sientes. Me sentía igual… pero después de ver algo así en la vida real… tal vez mi hermana mayor tenía razón.”

Recordó los esqueletos con su ropa andrajosa. Era más difícil burlarse de los pasatiempos de su hermana después de lo que acababa de ver.

Los esqueletos no habían desaparecido por su cuenta, así que los habían ocultado en los arbustos. Yuichi había querido evitar alguna clase de pánico que podría resultar de su descubrimiento.

“Pero no funcionó, ¿verdad?”

“Bueno, el ‘agua bendita’ probablemente sólo era agua normal. Si la rociamos en ti―” Antes de que Yuichi pudiera terminar de hablar, se encontró con la mirada fulminante de Aiko. Yuichi cerró la boca, percatándose de lo desconsiderado que estaba siendo.

“Lo siento. Podemos hablar de eso en mi casa.”

Ellos llegaron ahí poco después.

 

✽✽✽✽✽

 

La casa de Yuichi era de dos pisos, con un jardín. Tenía un elegante exterior blanco, y probablemente había sido construida durante la tendencia por vivienda de vanguardia. No era lo suficientemente grande para ser llamada mansión, pero sugería cierto grado de clase entre sus residentes.

“¡Estoy en casa!” Gritó Yuichi.

“Estoy de visita…” Agregó Aiko.

Yuichi pasó por la puerta, y Aiko lo siguió.

Una mujer con una atmósfera despreocupada se asomó en el vestíbulo.

¿Sakaki se parece a su madre? Se preguntó Aiko. Esa fue su primera impresión. Ella era hermosa, el tipo de mujer que nunca parecía envejecer. Aiko no había visto al padre de Yuichi, pero era fácil imaginar que él había heredado gran parte de la belleza de su madre.

“Bienvenido a casa. ¿Oh? ¿Trajiste a una amiga?” Ella parecía sorprendida por el visitante repentino.

“Sí. Ella es Noro.”

“Aiko Noro. Es un placer conocerla.”

“Yu no trae chicas a casa muy a menudo. Encantada de conocerte. Sean buenos amigos, entonces.”

“S-Sí, señora.” Dijo Aiko. Sin embargo, que pudieran ser amigos era una cuestión dudosa de momento. Apenas habían hablado por primera vez hoy.

“¿Te importaría si Noro se asea? Se le derramó una cubeta de pintura. Es un desastre.”

“Oh, cielos. Esperen, prepararé todo de inmediato.” La madre de Yuichi salió por el pasillo.

“¿Simplemente creyó eso?” Aiko estaba estupefacta. Ella habría tenido un millón de preguntas con una historia como esa.

“Mamá no es del tipo que se preocupa por los detalles. Te conseguiré un cambio de ropa. Ven conmigo.” Yuichi subió al segundo piso y llevó a Aiko a la habitación de su hermana.

La vista la hizo paralizarse. Estaba llena de montones de cosas… Cosas para las que ella ni siquiera tenía nombre. Aiko tenía la vaga sensación de que había una razón detrás de esto, pero aún así parecía un esparcimiento de chatarra.

Yuichi entró a la habitación y comenzó a buscar en el armario.

“Um, deberían estar por aquí… ¡Ahí están!” Él salió con un juego de ropa interior, falda y camisa.

“¿Huh? Espera un minuto. ¡¿Qué estás haciendo?!” La vista ante ella era incomprensible. Un chico estaba hurgando en la ropa de su hermana, sacando ropa interior como si no fuera nada.

“¿A qué te refieres? Estoy buscando algo que puedas usar.”

“Hey… ¿Te das cuenta de qué tienes en la mano?”

Yuichi le dio un vistazo a la prenda que estaba sujetando: el brasier de su hermana mayor. “¡Oh! Lo siento. Ella es bastante plana. Supongo que no te quedaría, ¿huh?”

Yuichi miró el pecho de Aiko mientras decía eso. Ella cruzó los brazos de forma reflexiva y lo miró fijamente.

“Bueno, puedes usar la ropa de mi hermana menor,” dijo él. “Probablemente te quedarán mejor.”

Yuichi ignoró la mirada de Aiko y salió de la habitación de su hermana mayor para dirigirse a la de su hermana menor.

Aiko lo siguió con vacilación. Podía sentir como su propia expresión se tensaba.

Yuichi estaba esperando ante la puerta. Había una placa en la puerta que decía “YUICHI.”

Así que estaba bromeando sobre prestarme la ropa de su hermana menor, ¿cierto? Pero no estoy segura de que quiera usar la ropa de Sakaki…

Yuichi entró a su habitación y le indicó a Aiko que lo siguiera.

 

Había una chica dentro. Estaba quitándose su uniforme escolar.

 

“¡¿Huh?! ¿Huh? ¿Qué está pasando? ¿Huh? ¿Por qué? ¡¿Está no es tu habitación…?!” Aiko revisó de nuevo la placa en la puerta. Realmente decía YUICHI. Pero escrito justo debajo, en letras más pequeñas, estaba la palabra YORIKO.

“Hey, Yori. Veo que has vuelto. Oh, ella es mi hermana menor, Yoriko.” Yuichi señaló a la chica desvistiéndose.

“Gracias, hermano mayor. ¿Huh?… ¿Una chica?” Los ojos de Yoriko se abrieron ampliamente al ver a Aiko.

“Sí, traje a una amiga. Su nombre es Noro. Su ropa se ensució. ¿Podrías prestarle tu uniforme?”

“Claro. Espera un minuto.” Yoriko se quedó en ropa interior y entonces se puso su ropa normal.

“¡¿Por qué está cambiándose aquí tu hermana menor?!”

“Porque… está también es su habitación.”

“¿Huh? ¡Eso no tiene sentido! ¿Qué? La habitación de tu hermana mayor está al lado, ¿cierto? ¡¿No deberían compartir una habitación las hermanas?!”

El cuerpo de su hermana menor claramente estaba bien desarrollado, en el sentido femenino. La mayoría de las personas considerarían inaceptable que un hermano y hermana compartieran una habitación a su edad.

“Algunas familias harían eso. Pero sólo hay dos habitaciones para nosotros, y Mutsuko es la mayor, así que tiene una habitación para ella sola.”

“¿Huh? ¿Qué? ¿Y estás de acuerdo con eso? ¿Lo estás, Yori?” La cabeza de Aiko estaba llena de preguntas.

La respuesta de Yoriko fue ir hacia Aiko y llevarla al pasillo.

Una vez que estaban las dos solas, cerró la puerta detrás suyo. Lo que sea que tuviera que decir, ella no quería que Yuichi lo escuchase.

“Creo que tu nombre es Noro. ¿Sería correcto asumir que estás saliendo con mi hermano?” Yoriko se acercó, con su expresión completamente seria. Su voz también se había suavizado para darle más peso a sus palabras. Su cara era muy atractiva, como la de su madre.

“¿Huh? Oh, um, no, no estamos saliendo. En realidad, hoy fue la primera vez que hablamos.” Aiko tartamudeó, sintiéndose extrañamente presionada.

Esta chica parecía curiosamente madura para una estudiante de secundaria.

“Ya veo… Me alegra mucho escuchar eso. Entonces, está claro que mi hermano simplemente está intentando ayudar a una persona en apuros. Ahora bien, Noro. Ya que eres su amiga, permíteme ofrecer una advertencia cordial: No debes meterte en los asuntos de esta casa.”

“¿Huh?”

“Estoy satisfecha con la forma en la que están las cosas. No puedo permitir que él cuestione la aceptabilidad de que un hermano y hermana compartan una habitación. ¿Entiendes?”

“No, me temo que no.” Aiko estaba adoptando una forma ligeramente extraña de lenguaje formal. “Porque… ¡Es decir, en serio! ¡¿Quién haría eso?!”

“Nosotros, aquí en esta casa. ¿No eres consciente de que es rudo juzgar cómo los demás viven sus vidas?”

Aiko no podía pensar en una respuesta a eso. Ciertamente lo encontraba extraño, pero si a Yoriko no le importaba, no había mucho que ella pudiera decir. Simplemente se quedó con una sensación persistente de inmoralidad.

“Entonces, me parece que requieres un cambio de ropa. Muy bien. Te prestaré algo. Será un par nuevo, el cual aún no he usado. Conociendo a mi hermano, él habría olvidado tomar en cuenta tal consideración.”

“Oh, sí, trató de prestarme la ropa interior de su hermana mayor…”

“Bueno, regresemos a la habitación. Te abstendrás de mencionarle el contenido de nuestra discusión.”

“B-Bien.”

Yoriko había dominado la conversación. Aiko no pudo hacer nada más que seguirla.

Yoriko abrió la puerta y volvió a entrar a la habitación.

“¿Qué estaban haciendo ahí?” Preguntó Yuichi, mirando a ambas con confusión.

“Aw, lo siento, hermano mayor. ¡Sólo fue una pequeña plática de chicas! ¿Cierto?”

“¿Huh? S-Sí…” Aiko tartamudeó su acuerdo.

“Hmm. Bueno, eso es genial. Elige rápido lo que le prestarás, ¿de acuerdo? Probablemente ella se siente bastante mal dando vueltas en ese estado.”

“¡Bien!” La actitud de Yoriko había cambiado totalmente. La frialdad formal de antes se había desvanecido. Ella parecía una chica inocente de su edad.

¿Qué pasa con estos hermanos?

Aiko la miró, estupefacta, mientras Yoriko escogía la ropa.

 

✽✽✽✽✽

 

Yuichi estaba esperando en la mesa baja cuando Aiko entró.

Ahora que toda la sangre ya no estaba y se había puesto la ropa de Yoriko, ella parecía completamente renovada.

Ella se sentó frente a él.

Yoriko se había ido por consideración, dejando a Yuichi y a Aiko solos en la habitación.

“Bien. Ahora, por favor dime. ¿Qué te hizo pensar que era una vampira? Sé que pensaste que era extraño que mi herida sanara tan rápido, ¿pero por qué saltar a ‘vampiro’? ¿Ya sabías lo que soy? Si es así, ¿cómo?”

“Tienes que prometer no decirle a nadie. A cambio, no le diré a nadie sobre ti. ¿Te parece bien?”

“Sí.”

“De acuerdo. La razón por la que sabía que eras una vampira… es porque un día, de la nada, empecé a ver etiquetas sobre las cabezas de las personas. Parecen revelar algo acerca de la persona… y tu etiqueta decía ‘Vampira.’ ”

“¿Huh?” Aiko tenía la mandíbula abierta.

Esa ciertamente no había sido una respuesta que esperaría.

“Sé que probablemente no me crees, ¿pero por qué inventaría algo como esto?”

“Bueno… Supongo que te creeré por ahora. ¿Entonces no lo escuchaste de otra persona? ¿Nadie más sabe?”

“Sí, estaba basándome totalmente en la etiqueta. Y no le he dicho a nadie más que eres una vampira. Mencioné que había un vampiro en mi clase cuando le dije a mi hermana mayor sobre mi vista, pero no le dije quién era.”

“Oh, bien. Eso es bueno, entonces… Sólo para aclarar, es un secreto, ¿de acuerdo? No le digas a nadie.” Aiko parecía aliviada, a pesar de dar la advertencia.

“No le diré a nadie. Realmente no me gustan los problemas.”

“Pero… ¿Entonces por qué me salvaste, si no te gustan los problemas?”

“No puedes simplemente abandonar a alguien que está herido, ¿sabes? Hablando de eso, ¿por qué ese chico estaba tras de ti?”

“No estoy segura… Encontré una carta en mi casillero. Decía, ‘Quiero hablar contigo sobre algo importante.’ Era de un chico llamado Hiromichi Rokuhara de la Clase 2-A. No estaba segura de cómo tomar el ser invitada a salir por alguien que nunca antes había visto, pero él es un senpai, así que parecía rudo no ir.  Pero cuando lo vi en el patio, el cielo se oscureció de repente, y esos esqueletos vinieron tras de mí.”

“¿Quién era ese chico? ¿Qué estaba tratando de hacer?”

“Me llamó monstruo. Dijo que iba a exterminarme…” La voz de Aiko se debilitó al recordar el terror de ese momento.

“… Hey, ¿significa que este chico Rokuhara también sabe lo que eres?”

“¡Lo juro, no he hecho nada para alertar a alguien! ¡Soy casi igual que un humano! ¡Algunas veces incluso yo olvido que soy una vampira!”

“Su etiqueta era ‘Aprendiz de Cazador de Monstruos.’ ¿Sabes algo sobre eso? Por ejemplo, tal vez los cazadores de vampiros tienen el poder de ver tu verdadera identidad.”

“He escuchado que existen personas así, pero no creo que alguna vez hayan ido tras mi familia, así que no puede ser tan fácil de descubrir.”

“Pero el hecho es que un cazador de monstruos te tiene en la mira. Tendrás que tener cuidado de ahora en adelante.”

“… ¿Qué debería hacer? Papá va a estar realmente molesto si descubre que alguien sabe lo que soy.”

Aiko parecía abatida. Su padre debía ser una persona aterradora.

“Pero si es un cazador de monstruos, probablemente no querría involucrar humanos. Eso significa que debes permanecer en multitudes tanto como sea posible, me parece.”

“¿Crees que no hará nada si hay humanos cerca?”

“Eso pienso. Estoy seguro que esa es la razón por la que huyó cuando aparecí.”

“Pero realmente no entiendo… Aun si soy una vampira, habría una enorme conmoción si muriera…”

Yuichi estaba de acuerdo con eso. Aiko no era sólo un monstruo acechando en las sombras. Si muriera o desapareciera, sería una noticia importante.

“Entonces, no puedo entender qué estaba pasando por su mente. Pero aun así…” Yuichi se inclinó un poco sobre la mesa.

“… Guardaré tu secreto, Noro. A cambio… ¿Serías mi confidente? Tengo mucho en qué pensar debido a mi vista, ¿sabes?”

Yuichi miró sinceramente a Aiko. Él necesitaba un confidente que guardase sus secretos. Una vampira incógnita sería perfecta para el trabajo.

“De acuerdo. Me sacaste de un lío bastante malo, así que es lo menos que puedo hacer. Sin embargo, no puedo hacer nada más que escuchar.”

“¿En serio? ¡Wow, creí que dirías que no! Lo cual aceptaría, por supuesto, pero aún así… Vaya, eso es tan genial. ¡Eres una gran persona, Noro!”

“¿Huh? ¿L-Lo soy, de verdad?” Su halago sincero había hecho que sus mejillas se volvieran rosadas. Tal vez ella lo disfrutó.

“En fin. Para ir al grano, hay algo importante que me preocupa.”

“Bien.”

“Hay una asesina serial en nuestra clase.”

“¿Huh?”

“Ella sabe que yo conozco su identidad.”

“¡¿Huh?!”

“Llevar la carga solo todo este tiempo ha sido tan difícil. He estado buscando alguien en quien confiar. Bueno, la persona es―”

“¡Espera! ¡No quiero saber! ¡No digas más!” Gritó Aiko. Esto no parecía ser en absoluto lo que ella esperaba del tema.

“Es Natsuki Takeuchi.”

Aiko colapsó derrotada por un momento, pero se recuperó de inmediato, poniéndose de pie para amonestarlo. “¡¿Qué demonios?! ¡Eso es horrible! ¡No pensé que eso era de lo que querías hablar!”

“¡Dijiste que me escucharías! Eso es lo que realmente ha estado preocupándome, ¿entonces de qué más hablaría? ¡Ella dijo que si se revelase, mataría a todos en la escuela! ¡Es imposible que pueda mantener en secreto algo como eso!” Yuichi respondió. Él no estaba intimidado por su vehemencia.

“¡Hey! ¡Baja la voz!” Siseó ella. “No quieres que alguien lo descubra, ¿verdad?”

“Oh… cierto. Un, lo siento.” La disculpa de Yuichi era sincera. Realmente había ido demasiado lejos.

Aiko no parecía ser capaz de mantener su enojo al ver eso. Ella se sentó lentamente.

“… Bien. Dije que te escucharía, después de todo. Y ya no hay vuelta atrás. ¡Ah! Pero no me cuentes sobre alguien más a menos que sea necesario, ¿de acuerdo? ¡No quiero escuchar más que eso!”

“Gracias. Entonces… Dijiste que no podías hacer nada más que escuchar, pero aún así pienso preguntarte. ¿Puedes pelear, Noro?”

“¿Huh? ¿Pelear?”

“Bueno, saber que tienes alguna clase de poder vampírico que pudiese derrotar a una asesina serial sería un alivio enorme.”

Los vampiros de ficción tendían a ser criaturas poderosas, después de todo. Si ella tuviese algo así, podría hacerla un valioso aliado en combate.

“Imposible. Realmente no soy tan diferente de un humano. Todo lo que hago es sanar un poco más rápido.”

“¿Huh? ¿No puedes volverte un murciélago o niebla, o convertir a alguien al succionar su sangre?”

“No. Oh, y hablando de eso: soy visible en los espejos, puedo cruzar corrientes de agua, y puedo entrar a las casas de las personas sin ser invitada.[1]

“¿Cómo es que eres una vampira?”

“¡No es que haya pedido ser una vampira!”

“Buen punto. Lo siento.”

“Además, si fuera tan buena, tan sólo protegería mi secreto al succionar tu sangre y hacerte mi sirviente. ¿Al menos consideraste eso?”

“Ah.” Yuichi no había considerado eso. “Supongo que no parecías ser del tipo peligroso. Takeuchi tiene una clase de aura amenazante… Aunque eso puede ser mi propio prejuicio.” Lo primero que había notado de ella era su etiqueta de asesina serial, y lo había amenazado inmediatamente después de eso. Él no podía verla objetivamente. Todo lo que ella hacía le parecía sospechoso.

“Bueno, no importa. En todo caso, no tengo ninguno de los típicos poderes o debilidades de los vampiros. Si así fuera, no sería capaz de ir a la escuela.”

“Pero no puedes soportar los sutras y demás, ¿cierto? ¿Eso no te dificulta las cosas?”

“En absoluto. Es decir, realmente no me encuentro con muchas cosas Budistas en mi vida cotidiana. Y puedo soportar los sutras en tanto me prepare.”

Eso no era en absoluto lo que él había esperado, y tal vez eso se mostraba en su cara. La actitud de Aiko se volvió defensiva.

“No pareces creerme. Mira, soy Japonesa, así que no me importan las cruces, por lo que no son una debilidad para mí. Las cruces y el agua bendita sólo funcionan si el vampiro cree que son sagradas. Así que éstos solamente sirven con vampiros de culturas cristianas.”

“¿Así es cómo funciona?”

“Sí. Así que un vampiro ateo no tendría ninguna debilidad religiosa, ¿entiendes?”

“Huh. ¿Entonces, no beneficiaría a todos los vampiros el no creer en un dios?”

“Mi abuelo es francés. Al parecer las personas de ahí no pueden imaginar ser ateos.”

“Ah, eso lo explica.”

“¿Qué explica?”

“Parecías un poco linda al estilo francés. Supongo que es por tu abuelo.” Ser una cuarta parte francés lo explicaría.

“¿Huh? Um, bueno, er… ¡E-En fin, como dije, casi no tengo ningún poder vampírico en absoluto! ¡Um, aunque al parecer los sentimientos de culpa influyen mucho en la forma en que funcionan los poderes!”

Aiko estaba claramente nerviosa, pero a Yuichi no le importó. Él habló. “Eso no es lo que estaba esperando… Hey, dijiste que no succionas sangre, ¿cierto?”

“Ugh, ¿de verdad tienes que preguntar?”

“¿Huh? ¿No debería? No tienes que responder si no quieres.”

“Bueno, es un poco incómodo, pero… En realidad, concino la sangre y la mezclo en mi comida. La sangre fresca es desagradable y pestilente. No puedo hacerlo.”

“¿Y es sangre humana?”

“Sí. Pero no ataco personas o algo así. Usamos sangre extraída para transfusiones. Nuestra familia maneja un hospital. ¿Conoces el Hospital General Noro?”

“¿Huh? ¿Ese es el hospital de tu familia?” Hospital General Noro. Era el hospital central de la región. Todos lo conocían. Era conocido como un hospital enorme con más de mil camas.

“Sí.”

“¿Y todos en tu familia son vampiros?”

“Sí. Es hereditario.”

Parecía que ella no tenía ninguna habilidad de combate. Qué mal. Si alguna pelea fuese a suceder, Yuichi iba a tener que hacerlo solo.

Finalmente había encontrado un aliado, pero aún estaba lejos de resolver algo.

 

✽✽✽✽✽

 

Antes de ese día, Aiko apenas había notado al chico llamado Yuichi.

Él tenía un puñado de amigos con los que hablaba en clase, pero nunca había parecido interesado en conocer a alguien más aparte de ellos. Aiko ni siquiera podía recordar haber hablado con él.

Era relativamente atractivo, así que las chicas hablaban bastante sobre él, pero parecía frío y distante, lo que le daba a los demás una mala impresión. Debido a eso, el interés en él de las chicas había disminuido.

Pero hablar con él hoy estaba ayudándola a entender por qué actuaba de esa forma. Él estaba viendo toda clase de etiquetas extrañas sobre las cabezas de las personas. Era evasivo porque temía involucrarse en las circunstancias de alguien más. Ahora que estaban hablando, no parecía frío en absoluto. Hablaba con sinceridad y franqueza sobre lo que sea que estuviera en su mente.

Enterarse de que Aiko era una vampira no lo asustó, y no la consideraba extraña. Hablaba con ella como lo haría con cualquiera. Aiko siempre había estado un poco avergonzada de su naturaleza, así que ver a Yuichi aceptarla tan naturalmente la hizo sentirse un tanto mejor consigo misma.

Pero es un poco extraño. En especial en el panorama general, su relación con sus hermanas…

Aun si eran familia, ella no podía entender lo tranquilo que él estaba con respecto a compartir una habitación con una chica de secundaria.

Y revelar el secreto de Takeuchi de esa forma fue bastante cruel.

Pero podía dejar pasar un par de singularidades cuando se trataba del hombre a quien le debía la vida. Aiko no podía ofrecerle mucho, así que ser su confidente parecía lo menos que podía hacer.

“Hey. Sé que he dependido mucho de ti, pero si tienes algún problema, también puedes hablar conmigo. ¿Ser vampira te causa problemas?” Preguntó Yuichi, interrumpiendo los pensamientos de Aiko.

Tal vez estaba sintiéndose mal por presionarla con el asunto de Natsuki.

“¿Problemas por ser vampiro? En realidad no me causa problemas en mi vida cotidiana. Si hay algo que me preocupa, es…” Aiko se detuvo, recordando. Ella tenía un pequeño problema, pero no estaba segura si debería confiar en Yuichi.

“¿Qué?”

“Es acerca de mi hermano mayor… Um, ¿conoces el síndrome del octavo grado?”

“… Sí, he tenido algo de experiencia con eso.” Yuichi hizo una mueca y sonrió.

“Mi hermano mayor lo tiene.”

“Todos tienen aficiones, ¿cierto? Mientras no cause problemas a las personas…”

“Pero creo que… podría empezar a causar problemas. Él habla sobre ser de un clan antiguo que controlaba el poder de la oscuridad, y que es un verdadero vampiro… y de conquistar el mundo y demás.”

“Oh, ¿ese tipo de síndrome del octavo grado?” Yuichi parecía sorprendido.

“¿Huh? ¿A qué te refieres con ‘ese tipo’?” ¿Había múltiples tipos de síndrome del octavo grado? Aiko apenas había aprendido el término recientemente.

“… Oh, hay muchos tipos de síndrome del octavo grado. El término originalmente era usado para referirse a cómo los niños en su segundo año de secundaria de pronto trataban de actuar como adultos. Pero después se expandió a algunos significados diferentes. Últimamente, ha llegado a referirse a las personas que creen que tienen poderes secretos o algo así. Eso es de lo que estás hablando, ¿cierto?”

“Sí. No iría tan lejos como para decir que quiero hacerlo normal de nuevo, o algo así. Pero quiero asegurarme de que no cause problemas a nadie.”

Si él causara algún problema, los mayores de la familia actuarían para controlar la situación, y entonces su hermano probablemente sería castigado. Por supuesto, él estaría recibiendo lo que merecía, pero aún así ella preferiría detenerlo antes de que se llegase a ese punto.

“Entiendo. Te ayudaré a averiguar qué hacer sobre tu hermano.” Dijo Yuichi con firmeza.

“¡Bien! ¡Entonces, es un trato! Te ayudaré con tu vista, y tú me ayudarás con mi hermano, ¿cierto?” Aiko le ofreció la mano a Yuichi.

“¿Huh? ¿Qué?”

“¡Ahora estrechamos las manos! Así es cómo funciona un contrato, ¿no?”

“¿Acaso somos americanos?” Aún así, Yuichi tomó su mano. A Aiko le pareció áspera y fuerte.

“Y… Sé que es un poco tarde, pero debería decirlo. Gracias por salvarme.” Aiko sonrió alegremente.

 


 

[1] El agua fluyendo actúa como purificador, entonces se dice que los vampiros podrían debilitarse o morir por cruzar un río, por ejemplo. Así mismo, no pueden penetrar en ninguna vivienda a menos que uno de los moradores les invite a pasar. Vampiros.

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