Nee-chan wa Chuunibyou

Nee-chan wa Chuunibyou Vol.01 – Capítulo 1

Capítulo 1, Hay Más Excéntricos Ahí Afuera de lo que Pensarías

Preparatoria de la Prefectura Seishin. Ese era el nombre de la escuela a la que atenderá Yuichi. La razón por la que la había escogido era simple: era la preparatoria pública más cercana a su casa. Estaba a sólo diez minutos caminando. También era una preparatoria completamente normal, y él no había tenido que esforzarse mucho para entrar.

El nuevo blazer se sentía poco natural en él mientras se lo ponía y salía. El uniforme masculino de la escuela era un blazer y corbata azul marino, con pantalón cuadriculado. Las chicas llevaban un moño y una falta cuadriculada.

Yuichi había decidido dejar la casa temprano en lugar de esperar a Mutsuko. Quedarse en la mesa, con toda la plática de la vista mágica, rápidamente se había vuelto insoportable.

Esta sería su primera vez viendo a otras personas desde que había adquirido su extraña visión. ¿Qué vería sobre las cabezas de las personas? Él obtuvo su respuesta de inmediato.

“Oficinista.” “Funcionario Público.” “Secretaria.” “Estudiante de Preparatoria.” “Estudiante de Secundaria.”

Es exactamente lo que parecen ser.

Había toda clase de personas en el camino a la escuela, y las palabras sobre sus cabezas coincidían con sus apariencias. Aunque normalmente, él no habría sido capaz de distinguir a los oficinistas de los funcionarios públicos.

Mientras se acercaba a la escuela, la multitud se volvió más grande, y él empezó a ver etiquetas ligeramente diferentes.

“Colega[1].”

Esa palabra estaba entremezclada aquí y allá.

Él miró las caras adjuntas a las etiquetas. Eran estudiantes de la misma edad que Yuichi.

¿Tal vez no era un problema tan serio? Era un poco distrayente, pero si no pensaba mucho en ello, él se acostumbraría eventualmente. Yuichi estaba empezando a ser optimista.

Poco después, llegó a la escuela.

Él pasó por la puerta, siguió las señales hacia la ceremonia de apertura, hizo su registro de entrada y entonces entró al auditorio.

Hileras de asientos estaban preparadas en el centro. Yuichi se dirigió a los asientos de su clase, 1-C.

Los estudiantes sentados ahí tenían “Compañero de Clase” sobre sus cabezas, mientras que los estudiantes en las otras clases estaban etiquetados como “Colega.” Al parecer, estar en la misma clase era suficiente para causar un cambio en la etiqueta.

Los asientos no estaban asignados, así que se sentó al lado de “Amigo,” quien había llegado antes que él. Si eso era todo sobre estas etiquetas, realmente no había nada de qué preocuparse. Yuichi estaba empezando a sentirse cómodo con la extraña situación.

“No te he visto desde la graduación, Yu.”

“Hey, Tak. Ha pasado un tiempo.”

Yuichi y Takuro Oda habían estado en la misma clase en la secundaria. Takuro era bajo, relajado, tranquilo, y siempre estaba sonriendo. Él era el mejor amigo de Yuichi.

Ellos charlaron un poco acerca de cómo habían pasado sus vacaciones, mientras el “Director” subía al podio y comenzaba a dirigirse a los nuevos estudiantes que llenaban los asientos.

 

Después de la ceremonia de entrada, un maestro los llevó a su salón de clase. No fue su maestro―al parecer, a pesar de ser el primer día de clases, ella se retrasó.

El aula estaba tan bulliciosa y caótica como se esperaría con el maestro ausente en el primer día de clases. Algunos grupos parecían ya haberse formado.

El asiento de Yuichi estaba justo al fondo del salón, en la segunda fila junto a la ventana. Parecía que empezaban en orden nominal.

“¡Hey!”

El estudiante sentado frente a Yuichi lo sacó de sus pensamientos, volteando su asiento hacia atrás para entablar una conversación.

Él era más alto que Yuichi y parecía atlético, como un chico que hacía deportes. También era claramente el tipo de chico que no temía iniciar una conversación con un extraño.

“¡Shota Saeki! Mucho gusto.”

“Encantado de conocerte. Soy Yuichi Sakaki.”

“… ¿Delantero?”

Una etiqueta que nunca antes había visto, “Delantero,” se encontraba sobre la cabeza de Saeki. Yuichi no pudo evitar leerla en voz alta. Hasta hace unos momentos, decía “Compañero de Clases.”

“Qué, ¿tú también juegas fútbol? ¿Nos hemos visto antes?”

“Oh, uh, no. Sólo pensé que parecías del tipo fútbol.”

“¡Sí, me lo dicen bastante!”

¿En serio? ¿Qué es exactamente el “tipo fútbol”? Pero al parecer, se había tragado la excusa. Shota claramente era del tipo simple.

“¿Tienes alguna hermana?” Shota miró fijamente la cara de Yuichi.

“¿Huh? ¿De dónde salió eso?”

“Pareces el tipo de chico que tendría hermanas atractivas.”

“Tengo una hermana que es una estudiante de segundo año aquí.”

“¡Oh, bien! ¡Déjame conocerla!”

“Cielos, tú no te andas con rodeos, ¿verdad?”

Parecía que también era del tipo directo. Él debe haber vivido una vida muy simple.

“No creo que quieras ir tras mi hermana mayor. Ella es lo que llamarías un caso desafortunado.”

“¿Desafortunado?”

“Ella es linda y todo, pero su personalidad es… digamos que, cuestionable. Sus pasatiempos son… uh, de mal gusto.”

“Qué, ¿ella es una de esas fujoshi? Pero eso es bastante común hoy en día, ¿cierto?”

Algunas de las chicas cercanas se estremecieron. Tal vez pensaron que él estaba hablando de ellas. La etiqueta “Fujoshi” estaba sobre sus cabezas.

Tenía razón… las etiquetas realmente están cambiando.

Yuichi miró de nuevo. A su alrededor, las etiquetas estaban cambiando a cosas como “Lolicon,” “Siscon,” “Fanático de Trenes,” “Ratón de Biblioteca”…

Él comenzó a sentir un dolor punzante en los ojos. Se sentía como el dolor asociado con la astenopía, pero se desvaneció después de un momento.

“¿Qué pasa?” Preguntó Shota, entrecerrando los ojos con recelo ante la actividad repentina de Yuichi.

“Oh, no es nada.”

Pero esto podría ser un problema, después de todo. Yuichi se dio cuenta. Cuando veía cambiar una etiqueta, él no podía evitar detenerse y pensar en ello. Eso realmente podría tener un impacto en su manera de vivir.

“Um, estábamos hablando de mi hermana, ¿verdad? Sobre eso… Ella tiene el síndrome de octavo grado. Un caso realmente malo.”

“¿Síndrome de octavo grado? ¿Está enferma?”

“No, no enferma. Um, cómo decirlo… Es como ser sumamente obsesivo con algo.” Explicar sería más problemático de lo necesario, así que él sólo escogió el ejemplo más sencillo.

“Hey, ¿tienes una foto de tu hermana?”

“Qué clase de chico llevaría consigo una foto de su hermana ma―” Pero antes de siquiera poder terminar ese pensamiento, él recordó que tenía en su mochila algunas pegatinas con fotos que se habían tomado juntos. Él había dicho que no las quería, pero ella había insistido.

“Oh, ¿así que tienes una? ¡Veamos!”

“Bien…” Él no quería parecer un idiota poco cooperativo, después de todo. Tomó su mochila, la colocó en el pupitre y empezó a hurgar en ella.

“Hey, ¿qué es eso?” Shota señaló a la mochila. Él había tomado interés en un pedazo de metal que sobresalía de ahí.

“¿Esto? Este es Captains of Crush Gripper No. 4. Es para mejorar tu fuerza de agarre.”

“¿Huh? Eso es extraño. ¿Puedo verlo?”

Yuichi sacó la mancuerna de mano de su mochila y se la dio a Shota.

Captains of Crush Gripper era una mancuerna de mano avanzada hecha por IronMind Enterprises, Inc., diseñada para mejorar la fuerza de agarre. Iban de No. 1 a No. 4. Para cerrar el No. 4, se necesitaba una fuerza de agarre de alrededor de 160 kg. Era imposible que un estudiante promedio de preparatoria pudiera cerrarla.

Shota apretó con fuerza, tratando de cerrarla. Yuichi lo miró por el rabillo del ojo mientras buscaba las fotos.

“Qué, ¿caos en la clase en el primer día? ¿Qué parte de ‘esperen tranquilamente en sus asientos’ no entendieron? Bueno, como sea. Sólo tomen asiento. Soy Hanako Nodayama, su maestra.”

La búsqueda de Yuichi fue interrumpida por una voz femenina increíblemente desmotivada. Él se detuvo para mirar al podio del maestro.

En algún momento, una mujer que tenía la etiqueta de “Maestra” había llegado al aula. Ella no parecía cómoda en el traje que estaba usando… por no decir otra cosa. Su cabello era un desastre total, con un mediocre teñido castaño. No parecía preocuparse por su apariencia en absoluto.

“Déjenme decir algo antes de empezar: No se metan conmigo. Ahora, repartan estos impresos. Um, tú. Divídelos y pásalos. Todo lo que necesitan saber sobre la vida de preparatoria está ahí. ¿Me escuchan? Todo está ahí. Así que no necesitarán que yo explique algo o responda preguntas. ¿Entendieron?” Hanako entregó los impresos al primer estudiante que vio.

La actitud de su maestra parecía tener un efecto inmediatamente desmoralizante sobre la clase. Los impresos fueron distribuidos de acuerdo a las instrucciones de Hanako.

“¿Huh? No creo que haya suficientes,” dijo Shota mientras volteaba a ver a Yuichi. Parecía que Shota había tomado el último para su fila. Yuichi miró alrededor para ver si alguna fila tenía uno extra. Parecía que Yuichi era el único que no había recibido uno.

“Disculpe, no recibí impreso. ” Yuichi dijo, levantando la mano.

Algunos estudiantes voltearon a ver a Yuichi.

Él de repente sintió un dolor punzante en los ojos. Los cerró mientras el mundo se volvía blanco a su alrededor.

“Hey, ¿qué te pasa? ¿Tienes el síndrome de octavo grado o algo así? Uno de esos ‘¡Hnng! ¡Calmate, ojo derecho!’? Porque la preparatoria parece un poco tarde para empezar con esas cosas.” Las palabras de Hanako estaban mezcladas con burla.

“… Ah, lo siento. Sólo fue un dolor de cabeza repentino. Estoy bi―” Yuichi comenzó a reacomodarse en el asiento y entonces se congeló, con la mandíbula abierta.

 

“Zombie.”

“Bruja.”

“Antropomorfa.”

“Amiga de la Infancia de Simulador de Citas.”

“Vampira.”

 

Todo un grupo de personas con etiquetas extrañas estaba mirándolo. Las etiquetas de todos eran diferentes. Antes de eso, todas habían sido “Compañero de Clase.”

¿Qué está pasando? Pero él no tuvo más de un segundo para pensar en ello. Los ojos de alguien estaban fijos en él. Yuichi volteó a ver, y sintió un nuevo escalofrío.

“Asesina Serial.”

Sus ojos se encontraron.

Una chica terriblemente hermosa le había dado a Yuichi una fría y aguda mirada. Sobre su cabello corto flotaba la etiqueta “Asesina Serial.”

¡¿Qué significa ‘Asesina Serial’?! ¡¿Qué estaría haciendo aquí alguien así?!

Él no lo entendía en absoluto. Miró de forma suplicante al “Delantero” frente a él, dándose cuenta al mismo tiempo que él no podía hacer nada para ayudarlo.

“¿Qué hay con esa mirada, huh? Tratas de pelear con tu maestra en el primer día de clases, ¿verdad?” Las palabras de Hanako regresaron a Yuichi la realidad.

“Oh, um, lo siento. No recibí impreso.”

“¿Alguien tiene uno extra? Supongo que no hay suficientes, entonces. Alguien comparta con él.” La maestra sonaba como si no le importara en lo más mínimo cómo había resultado.

“Puedes ver el mío,” dijo Shota, ofreciendo su propio impreso amablemente.

“Depende de ustedes leerlo. No me vengan llorando después, diciendo que no eran conscientes de algo. Supongo que ahora usaremos el resto de nuestro tiempo para las presentaciones. Vengan al frente por nombre y digan quiénes son.”

Yuichi miró el impreso que Shota le había dado. También tenía el orden de los asientos.

La “Asesina Serial” era Natsuki Takeuchi. Su número de lista era 37. Su asiento era el segundo desde el frente, a la derecha.

Incluso con todas esas etiquetas extrañas como “Zombie” y “Bruja,” “Asesina Serial” parecía la más extrema. ¿De qué otra forma interpretarlo aparte de ser una asesina?

En todo caso, ¿qué representan las etiquetas en realidad?

Él había asumido que tenían algo que ver con el papel de la persona en la sociedad, pero no tenía ninguna prueba sólida de eso. Aún así, dado lo que había visto hasta ahora, éstas parecían relacionarse de alguna manera con la vida de la persona.

Mientras Yuichi le daba vueltas al problema en su mente, los estudiantes comenzaron a presentarse. Yuichi era el 14, así que tenía tiempo. Él decidió escuchar las presentaciones mientras pudiese. Tal vez comprendería mejor la naturaleza de las etiquetas.

 

La “Zombie” era Risa Ayanokoji. Ella era una chica con dos coletas en su cabeza.

“¡Hola! Soy Risa Ayanokoji. Sé que mi apellido suena bastante elegante, pero no somos ricos, así que no se me peguen, ¿de acuerdo? ¡Jugaba voleibol en la secundaria, y probablemente también lo haré en la preparatoria!”

Ella aparecía un poco despistada, pero hablaba con gran energía. Su tez era saludable también. No había nada de zombie en ella.

No lo entiendo… ¿Qué significa “Zombie”?

¿Significaba que ella estaba muerta? ¿Pero cómo?

 

La “Bruja” era An Katagiri. Ella tenía largo cabello negro, con flequillos lo suficientemente largos para ocultar sus ojos, y un aura de tristeza a su alrededor. Ciertamente se parecía a su impresión de una bruja.

“Soy An Katagiri. No tengo ningún pasatiempo, así que seré breve, pero hay algo que quiero advertirles: Estoy enamorada de Takuro Oda, quien se sienta al lado de mí. No dejaré que nadie me lo quite. Si intentan ir tras Oda, los mataré.”

¿Huh? ¡¿Qué demonios?!

Yuichi nunca había escuchado una presentación tan intensa en su vida. El resto de sus compañeros parecían sentirse igual. Toda el aula estalló en susurros.

Takuro, claramente sintiéndose en un aprieto, abrió los ojos ampliamente y se tapó la boca, estupefacto.

No parecía que ellos se conocieran. Yuichi no podía recordar haberla visto antes.

Sobre la cabeza de Takuro, la etiqueta que decía “Amigo” ahora cambió a “Amado de la Bruja.”

¿Podrían ciertos eventos cambiar las palabras? En este caso, debe haber sido la presentación de An Katagiri. La confusión de Yuichi aumentó.

“Hey, deja las malas bromas. Estás asustando a las personas. Además, serías enviada a prisión si hicieras eso.” La voz bromista de Shota resonó en medio del alboroto. “No me importa si me capturan. Después de que me liberen, encontraré a Oda de nuevo y nos casaremos para toda la vida. Si él ya está casado en ese momento, entonces también mataré a su esposa e hijos. Así que, Oda. Si tratas de casarte con alguien más, sólo la forzarás a un final trágico. Si eso es lo que quieres, entonces adelante y hazlo.” Ella habló con confianza absoluta.

¿”Bruja” se refiere a su personalidad, tal vez?

 

La “Antropomorfa” era Yuri Konishi.

Lo primero que él notó fue su glorioso cabello dorado, el cual estaba atado en un estilo extraño y complicado. Su actitud arrogante sugería que ella era la hija de una familia rica.

Pero, a pesar del cabello rubio, su nombre y rasgos faciales eran japoneses. Tal vez era mitad japonesa. Sea cual sea la razón, su apariencia llamativa provocó susurros en toda el aula, y su presentación sólo lo empeoró.

“Déjenme comenzar aclarando algo. Vengo de una familia adinerada. La ley japonesa prohíbe la segregación de clases, pero como estudiantes de preparatoria, estoy segura que son conscientes que el dinero crea diferencias en estatus. El valor de una persona está directamente vinculado a su riqueza. En ese aspecto, me encuentro muy por encima de plebeyos como ustedes. Pueden pensar que esto no es nada más que la arrogancia de los ricos, pero estamos a punto de pasar todo un año juntos como compañeros, y no deseo ver que les ocurra alguna desgracia. Por lo tanto, pensé que sería mejor aclarar ciertas cosas, para prevenir algún malentendido en sus interacciones conmigo que después podría hacerlos arrepentirse. Les aconsejo que tomen en cuenta esta información antes de intentar acercarse a mí.”

Shota volteó hacia Yuichi. Su mirada decía “aquí va otra chica loca.”

Tal vez ella era tan rica y poderosa como afirmaba. Ninguna persona normal tendría una visión tan arrogante sobre sus compañeros de clase.

Pero no entiendo cómo eso la hace una Antropomorfa…

Yuichi cada vez estaba más desconcertado.

 

La “Amiga de la Infancia de Simulador de Citas” era Yoko Sugimoto.

¡¿Simulador de Citas?!

“Bruja” y “Antropomorfa” eran cosas que él al menos entendía. Pero esta etiqueta no tenía sentido para él en absoluto. ¿Eso significaba que ella actuaba como una estereotípica amiga de la infancia que se veía en los juegos de citas?

Ella parecía una chica totalmente normal. Su apariencia y presentación fueron completamente ordinarias. Pero mientras él estaba pensando en eso, sus ojos cayeron sobre un estudiante. Él era el “Protagonista de Simulador de Citas,” y a juzgar por el orden de asientos, su nombre era Koichi Makise.

Cierto, ellos estaban hablando antes, y creo que ella estaba molestándolo…

Tal vez “Amiga de la Infancia” se refería a su relación con él. No tenía nada que ver con Yuichi.

 

La “Vampira” era Aiko Noro. Ella era una chica pequeña y linda con cabello corto.

Pero ella está parada justo en la luz del sol… ¿Creí que eso mataba a los vampiros? Era un día despejado, con la luz del sol entrando al salón de clases.

“¡Um, soy Aiko Noro! Elegí esta escuela porque era la más cercana a mi casa, pero no soy muy inteligente, así que fue bastante difícil entrar. Creo que estuve justo en la línea. Pero voy a trabajar duro para estudiar y divertirme también, así que esforcémonos juntos, ¿de acuerdo?”

Ella se veía como una bola de energía. No había rastro de algo vampírico en ella. Aunque parece un poco pálida para una chica japonesa…

Un tanto extranjera, ¿tal vez? Pero eso fue lo único remotamente vampírico que él podía identificar.

Las presentaciones sólo habían hecho más confusas las etiquetas. La única que tenía sentido era la “Bruja,” y aún así, todo lo que sabía de ella era que era un poco excéntrica. Yuichi estaba a punto de rendirse, cuando su atención se enfocó en una sola persona.

La “Asesina Serial,” Natsuki Takeuchi.

Sus fríos ojos agudos y su cabello corto perfectamente arreglado daba la impresión de un asesino.

“Soy Natsuki Takeuchi. Me acabo de mudar desde el campo, y me siento un poco abrumada por todas las personas en la ciudad. Esta escuela parece llena de personas, así que me esforzaré en aprender de todos ustedes.” Ella parecía un poco fría, aunque podría ser debido a sus prejuicios. Había algo brusco y alienante en ella. Sin embargo, el contenido de su presentación había sido totalmente inofensivo. No había nada que sugiriera que ella era una asesina. Aún así, Yuichi no podía apartar la mirada de esa terrible etiqueta sobre su cabeza: “Asesina Serial.”

 

La clase finalmente terminó. Ya que no había más clases ese día, eran libres de ir a casa. Yuichi pensó en ir a hablar con Takuro―ahora el “Amado de la Bruja”―pero él había huido del aula a la primera oportunidad. Los demás estudiantes también estaban empezando a salir.

Una parte de Yuichi también quería correr directo a casa, pero decidió quedarse y ordenar sus pensamientos. Él permaneció en su pupitre con la lista de asientos, comparando etiquetas, nombres, presentaciones…

Sus pensamientos fueron interrumpidos por la voz de Shota.

“¿Qué pasa con esto? ¡Ni siquiera funciona!”

Shota le devolvió la mancuerna de mano a Yuichi. Al parecer se había rendido en cerrarla.

“Bueno, no puedes ir directo a esa. Si de verdad quieres hacerlo, te prestaré No. 1. Necesitas 60 kg de fuerza de agarre para cerrar esa.”

“No, no es que la necesite en el fútbol, en todo caso. ¿Puedes cerrarla?”

“¿Conoces el entrenamiento isométrico? La uso para eso.”

El entrenamiento isométrico era un tipo de entrenamiento muscular basado en mantener una sola posición, como empujar una pared inamovible. La pequeña mentira blanca parecía menos problemática que admitir que él realmente podía cerrarla.

“Creo que he escuchado sobre eso. Por cierto, has estado mirando esa lista de nombres por un tiempo.”

“Pensé en tratar de memorizar los nombres de todos.” Otra mentira blanca.

“Oh, ¿eso es todo? Creí que estabas evaluando a las chicas o algo así. Déjame ver.” Shota le arrebató la lista. Por supuesto, era de Shota para empezar, así que Yuichi en realidad no podía quejarse.

Shota comenzó a hacer marcas junto a los nombres de las chicas.

“Natsuki Takeuchi, Aiko Noro, Yuri Konishi. Esas son las tres mejores. Las siguientes son Miyu Hirata, Sayaka Haraguchi… y An Katagiri, supongo. Aunque ella parece un poco loca. Aún así, me alegra que tengamos una clase llena de chicas atractivas.”

Yuichi no había estado en condiciones de pensar en ello en ese momento, pero recordaba que los chicos habían empezado a susurrar cada vez que una chica se levantaba a hablar.

“¡Este va a ser un gran año! Bueno, será mejor que me vaya. Tengo que saludar a mis senpais en el club de fútbol.”

Todos los demás en el aula se habían ido mientras ellos estaban hablando. Shota también se levantó y se fue.

Yuichi no podía simplemente quedarse en el salón de clase. Él decidió ir al baño antes de dirigirse a casa.

Había estudiantes de otras clases en el pasillo. “Colega” era la única etiqueta sobre sus cabezas.

Yuichi fue al baño, hizo lo suyo, y se lavó las manos, perdido en sus pensamientos.

Él no sabía qué expresaban las etiquetas. De hecho, no quería saber. Yuichi no quería tomarlas de forma literal. Es decir, vamos… No hay tal cosa como zombies o vampiros…

Todas decían “Compañero de Clase” primero, pero en algún momento, habían cambiado.

¿Decía algo sobre su cabeza, entonces? Tal vez había algo nuevo ahí…

Él levantó la mirada para ver el espejo, pero lo que vio ahí fue lo último que esperaba.

 

“Asesina Serial.”

 

Natsuki Takeuchi estaba de pie detrás de él.

“Hey. Estabas mirándome antes, ¿cierto?”

“Um, este es el baño de los chicos…” Un escalofrío recorrió la espalda de Yuichi. Él ni siquiera escuchó a Natsuki acercarse. Había estado perdido en sus pensamientos, claro… pero era increíble que no la haya notado hasta que ella estaba justo detrás de él.

Algo presionó su espalda. Parecía una cuchilla.

“No me molesta, así que no debería molestarte. Ahora, responde mi pregunta. Estabas mirándome, ¿verdad? ¿Por qué? ¿Parezco extraña? Pensé que estaba integrándome.”

“Me miraste primero, ¿no? Así que te devolví la mirada…” Él recordó cómo había entrado en pánico y apartado la vista de inmediato después de encontrarse con su mirada. Tal vez eso fue lo que la había alertado. Ciertamente había estado mirándola un poco más de lo normal, pero eso no debería haber sido suficiente para delatarlo.

“Escucha. Hay personas que me han visto de esa forma antes. Reconozco la sorpresa en los ojos de alguien cuando descubren que soy una asesina. ¿Me dirías por favor cómo lo supiste? Sería útil, para futuras referencias.”

El cuchillo en su espalda se movió muy ligeramente. Era una amenaza.

Yuichi estaba bañado en sudor frío. La etiqueta sobre su cabeza debe ser verdad.

“¿Eres una… asesina serial?”

Ella no parecía estar a punto de matarlo, así que él decidió hacer tiempo cuidadosamente.

“Supongo que sí. Mato personas prácticamente a diario. Pero no me gusta llevarlo a mi vida cotidiana, así que no he tratado de matar a nadie en esta escuela. Es por eso que estoy sorprendida de que alguien ya se haya dado cuenta. Entonces, ¿cómo supiste?”

Él pensó en cuál sería la mejor manera de responderle. Había visto suficiente para saber que cualquier intento de mentir fracasaría, así que optó por la verdad.

“Veo palabras sobre las cabezas de las personas. Dice ‘Asesina Serial’ sobre la tuya. Hay otras en la clase también, como ‘Bruja’ y ‘Zombie’.”

“… Te creo.” Los ojos de Natsuki se encontraron con los de Yuichi por el espejo antes de que dijera eso.

“¿Me crees?” Él estaba sorprendido de que ella lo aceptara tan fácilmente. Yuichi ciertamente no lo haría, si alguien le dijera eso.

“Sí. Definitivamente hay un zombie aquí. También una marioneta, creo… Sobre la “Bruja” estoy menos segura… pero no me sorprendería.”

“… Lo haces sonar tan natural. ¿Cómo puedes saberlo?”

“La comida de cera no te da hambre, ¿verdad? Aun si está hecha para parecer real.”

Ella lo hizo sonar como si esa fuera la explicación, pero no tenía sentido para Yuichi.

“¡No lo entiendo! ¿Qué es todo esto? ¿Brujas, vampiros y asesinos seriales? ¿De dónde salieron todos? ¿Por qué están congregándose en mi clase?”

“Quién sabe. Estoy segura que no fue intencional. Hay bastantes como yo por ahí, así que probablemente sólo parece de esa forma porque puedes identificarnos. Pero nosotros usualmente tratamos de no interferir en los asuntos de los demás, por lo que no deberías esperar algún problema.”

Natsuki retiró su cuchilla.

“Ah, bueno. No es que haya venido aquí a matarte. Sin embargo, una advertencia: No le digas a nadie más sobre mí. Si lo haces, mataré a todos en esta escuela, y entonces desapareceré. Si quieres ver un baño de sangre, adelante y habla. Pero, he estado esperando la preparatoria, y no quiero que me arruines la vida aquí.”

Y eso fue todo, al parecer.

Natsuki caminó junto a la hilera de retretes y puso la mano sobre el alféizar de la ventana hacia el exterior.

“Buena suerte este año, Yuichi Sakaki.”

Con eso, ella saltó por la ventana.

“¿Huh?”

Al instante siguiente, la puerta se abrió y entró un estudiante. Su llegada debe haber sido la razón por la que ella se fue tan rápidamente. Pero él no podía creer que ella haya saltado por la ventana sin vacilación alguna. ¡El baño en el que estaban se encontraba en el cuarto piso!

Yuichi huyó.

Él sabía que debería haberse asegurado de que Natsuki llegó al suelo a salvo, pero no podía soportar estar ahí por otro segundo. Su mente estaba llena de confusión.

¿Ver palabras no es tan serio? ¡Por supuesto que es serio! Él regresó al salón de clase, agarró su mochila, y entonces corrió a casa a toda velocidad. La velocidad misma lo hizo marearse…

 

[1] Colega en calidad de compañero de la misma escuela.

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