Shinwa Densetsu no Eiyuu no Isekaitan

Shinwa Densetsu no Eiyuu no Isekaitan Vol.01 – Capítulo 18

Capítulo 18, Flor Carmesí

Una luz tenue comenzó a teñir el cielo en el este, y el área circundante se volvió ligeramente visible.

Sin embargo, había un área en el yermo que estaba emitiendo una luz tan abrumadora que era innecesaria.

Esa área era el campamento del ejército de Lichtein.

Aunque ahora estaba trágicamente destruido y envuelto en llamas. Ya no tenía ningún parecido a un campamento.

Un gran número de soldados estaban muertos y quemados, y un olor desagradable impregnaba el aire al punto de arrastrarse por la nariz.

Un caballo sin su jinete estaba deambulando en el área, y un chico de cabello negro estaba en el centro infernal, mirando los restos de una tienda.

Entonces, un caballo llegó corriendo y se detuvo al lado de Hiro. La joven montada se bajó, con su cabello carmesí volando detrás de ella.

“¡Hiro!”

Liz saltó hacia Hiro pareciendo un poco nerviosa y tocó su cuerpo mientras lo examinaba.

“¿Tienes heridas? ¿Te duele algo?”

Mientras sus mejillas se volvían rojas, Hiro forzó una sonrisa a la chica que incluso estaba tocando su cara ahora.

“Estoy bien. Como puedes ver, no tengo nada.”

Él levantó ambos brazos y los giró para probar que estaba bien.

Las esquinas de sus ojos se suavizaron, y dio un gran suspiro como si estuviera aliviada.

“Me alegra tanto―¡¿Pero por qué sales corriendo por tu cuenta?!”

*¡Bam!* Su mano llega volando tan rápido que él no la ve.

“¡Mmgh!”

Ella agarró sus mejillas con una mano.

“Bue oh ue ohon.”[1]

“¡No tengo idea de qué estás diciendo! ¡Exijo una disculpa!”

Con el poder transmitido por sus delgados dedos, ella comenzó a gritar con una voz inestable.

Pero en primer lugar, Hiro es incapaz de explicar o disculparse apropiadamente en su estado actual.

“En el futuro, di algo si vas a irrumpir en el campamento del enemigo. También puedo pelear contigo.”

“Ien.”[2]

Viendo a Hiro asentir obedientemente una y otra vez, Liz finalmente libera su agarre.

[1] NT: El traductor inglés piensa que él decía “Bueno, no tuve opción.” [2] NT: Bien.

Mientras frota las mejillas adoloridas de Hiro, Liz jadeó como si hubiera recordado algo.

“Eso me recuerda… Así que eres capaz de usar una espada, Hiro.”

Como para apreciarla, Liz se agacha y mira a «Excalibur», que está sujeta al cinturón de Hiro.

“Wow~ Ahora que la veo bien, es una linda espada. Mi «Laevateinn» es también bonita, pero esta es una belleza.”

Liz desenvainó «Laevateinn», que estaba sujeta a su cintura, y empezó a compararlas como para evaluarlas.

Sudor frío comienza a formarse en la frente de Hiro. Él no sabe cómo explicarle esto.

No―no hay manera de que pueda. Esta espada perdida, que se ha convertido en algo tan magnífico, era la espada del héroe de hace 1,000 años. No hay manera de que pueda explicar esto.

Ahh, maldición―Hiro grita en su cabeza mientras decide preparar una mentira.

“Después de que me separé de ti, la encontré al costado de un camino.”

“Eh… ¿Esto estaba en el suelo?”

“S-Sí. Era bastante hermosa, así que le recogí.”

“Wow~ No puedo creer que algo como esto estaba en el suelo. Me pregunto si es porque estaba cerca de Baum.”

“¡S-Sí, tal vez!”

Cualquiera que escuchase eso sabría que era una mentira, pero ya sea que era porque es pura o una cabeza hueca, ella parecía creerle.

Ella comenzó a reflexionar con toda seriedad. “Siento los poderes de un fuerte espíritu… Hay algo especial… no, tal vez la influencia del Rey Espíritu es fuerte. Entonces―”

Hiro comenzó a preocuparse por el hecho de que el pecho de Liz estaba a la vista a través de la abertura en su armadura.

Quizá esto es lo que llamas ir de mal en peor.

Ya que ella estaba girando su cuerpo para mirar a «Excalibur», sin importar lo pequeños que puedan ser sus pechos, se podía ver la suavidad en la manera en que la forma cambiaba.

La agitación por el sudor cayendo de su hermosa piel blanca le hacía difícil mantener su compostura y abstenerse de expresar sus deseos.

Sintió que ya no podía más, así que removió a Liz de su vista y miró a la gran figura detrás de ellos.

“C-Chico… pareces estar disfrutando de la vista.”

En un instante, sintió como su entusiasmo desaparecía.

Ahora todo lo que podía ver era un hombre musculoso en un caballo.

En su mano había una espada brillante, y su cuerpo estaba temblando. Esto probablemente era porque su racionalidad estaba conteniendo desesperadamente su intención de matar.

“N-No, no es eso.”

“¿No qué? ¡Eres un hombre insolente, haciendo que la princesa se ponga de rodillas y contemplarla!”

“¡No la hice ponerse de rodillas!”

“¡Silencio! ¡Ibas tras la castidad de la princesa desde el comienzo de nuestro viaje, ¿verdad, bastardo?!”

“¡Estamos saliendo del tema! ¡Por favor, espera un segundo! ¡Escúchame!””

Entonces, Liz se levantó y miró a Tris.

“Entiendo que se lleven bien, así que cálmense. Más importante aún, ¿cómo va la batalla?”

“Q-Qu… ¿llevarnos bien? Princesa, eso no es―”

“Ya dame el informe. Estamos tras líneas enemigas, ¿sabes?”

“¡Grr! G-Gracias a ese chico, como puede ver, casi podemos afirmar con certeza que esta es nuestra victoria.”

Hiro primero ordenó la recuperación de los caballos que fueron dejados a la mitad del camino.

Era imposible reunirlos a todos, así que sólo juntaron 60 caballos, los dividieron en 3 grupos, y atacaron por tres direcciones distintas.

Los únicos caballos con jinetes eran los pocos a la cabeza. Ya que los otros caballos no tenían jinete, algunos escaparon en el camino.

Si esto ocurriera durante el día, uno se encontraría con risa y desdén, pero eso no pasaría en la oscuridad de la noche.

El ensordecedor sonido de los cascos de caballo en el tranquilo yermo envuelto en oscuridad, daba la ilusión de una gran horda de personas.

Los soldados enemigos estaban exhaustos por la batalla durante el día. Este ataque sorpresa pretendía golpearlos mientras eran incapaces de pensar con racionalidad.

Probablemente hubo algunos soldados con el coraje de enfrentarse a las herraduras que aplastarían sus cráneos.

“Además, hay sólo un puñado de soldados que escaparon del fuego aliado.”

Hiro hizo que varios soldados se vistieran como tropas enemigas, y usó la confusión para ordenarles que se infiltraran en las líneas enemigas y atacaran.

Mostró resultados en poco tiempo. Ya que sus comandantes estaban en el consejo de guerra, los soldados rasos estaban en pánico.

Nadie quería morir. Querían sobrevivir de alguna manera.

Es por eso que el enemigo empezó a dudar de todo debido al miedo y comenzó a matarse entre sí.

Y así, para evitar que los oficiales restauraran el orden en el caos, Hiro atacó el campamento principal.

“Ya veo… buen trabajo. No bajen su guardia. Es posible que haya soldados enemigos escondidos. Después de que revisen el área otra vez, reúne a todos aquí.”

“¡Sí!”

Tris puso la mano en su pecho, abrazó el cuello de su caballo, y avanzó hacia el campamento.

Después de verlo partir, Liz miró a Hiro.

“¿Cómo te fue, Hiro?”

“…”

Hiro en silencio apuntó a la tienda quemada.

“¿Murió?”

“Sí.”

“Ya veo…”

Un silencio cayó entre los dos por varios segundos. Liz hizo una expresión preocupada y habló.

“¿Sabes? No entiendo. Una parte de mí está feliz de que el enemigo al que guardaba rencor está muerto, y hay otra parte que siente que no tiene sentido. No entiendo qué hacer con estas emociones…”

“Algún día… llegará el momento en que lo entiendas.”

‘Al igual que yo,’ Hiro murmuró en su corazón.

Ya sea que era algo bueno o no, ella es demasiado pura.

Con el tiempo, esto provocará un cruel final.

Si Liz hubiera estado ahí, ella probablemente habría aceptado su rendición.

Debido a sus pesados grilletes por ser la Sexta Princesa Imperial, ella probablemente habría reprimido sus propios sentimientos.

Eso es lo que Hiro pensó. No es que le haya preguntado.

Pensar en las cosas de una forma que es conveniente para ti y tomar decisiones basadas en eso, eso puede ser lo que las personas llaman arrogancia.

Pero él no cree que estuvo mal atacar el campamento por su cuenta.

(Debo levantar las semillas de la desgracia tan rápido como sea posible.)

Mientras rayos brillantes de luz descendían en el cielo del este, un fuerte sonido atraviesa la triste atmósfera.

Hiro abre los ojos ampliamente y mira a la fuente del sonido―Pone ambas manos en su cara y mira a la joven.

Con los ojos cerrados y soportando su dolor, Liz dijo,

“¡Sí! ¡Terminé de preocuparme!”

Ella dijo eso con una mirada refrescante en su cara.

“¡Hiro, vamos a reunirnos con mi tío!”

La flor roja floreciendo en el yermo, más preciosa y más hermosa que cualquier joya.

(Tal vez no había necesidad de preocuparme… Ella realmente es tu descendiente.)

Una sonrisa irónica se formó en la cara de Hiro.

“¡Pero primero, un agradecimiento es necesario!”

Ella repentinamente saltó hacia él, lo que le hizo sorprenderse.

“¿Eh? ¿Eh?”

“Hiro, gracias a ti, soy capaz de seguir viviendo. ¡Nunca olvidaré esta deuda!”

Algo suave tocó su cara. Cuando se dio cuenta de lo que era, ella se había apartado.

“¡Espero poder contar contigo en el futuro!”

“Haha… Sí, por supuesto.”

Una sonrisa realmente te queda mejor.

Anuncios

3 comentarios sobre “Shinwa Densetsu no Eiyuu no Isekaitan Vol.01 – Capítulo 18

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s