Shinwa Densetsu no Eiyuu no Isekaitan

Shinwa Densetsu no Eiyuu no Isekaitan Vol.01 – Capítulo 15

Capítulo 15, Desesperación

(¿Dónde me equivoqué? ¿Qué hice mal?)

Los pensamientos del hombre estaban inundados de esas palabras.

Él estaba lleno de confianza hace poco, pero ahora todo eso había acabado.

Le tomó todo lo que tenía huir del enemigo que estaba persiguiéndolo.

El nombre del hombre es Karelis. Cumplirá 34 este año.

Él era un oficial en el ejército de Bail Narmer Lichtein.

Una vez fue un esclavo, pero se instruyó al desarrollar su conocimiento y fue liberado.

Su vida finalmente iba por el camino correcto, pero acabó metiéndose en problemas.

Y también tenía tantos camaradas. ¿A dónde fueron todos?

(Éramos 500. ¡¿Qué está pasando?!)

Sin siquiera asestar un solo golpe, todos los 500 soldados fueron asesinados.

Si este no es un sueño, el único monstruo capaz de eso sería alguna clase de espíritu.

Tan pronto como llegó a esa conclusión, los pies del hombre se detuvieron.

(… ¿Podría ser que él era un espíritu?)

Se esconde en las sombras de las rocas para recuperar el aliento. Probablemente sería mejor que fuese a reportar esto al Vizconde Lichtein.

Mientras mira a su alrededor, contiene el aliento y ordena sus pensamientos.

(Cierto. Es imposible que Dagner tuviese una muerte anormal como esa, a menos que eso fuera alguna clase de espíritu.)

Recordándolo, su cuerpo tiembla incluso ahora.

Un joven había aparecido para detener su avance. Dagner trató de deshacerse de él, pero terminó con su brazo arrancado.

Después de eso, comenzó una masacre. No podía ser descrita con palabras.

Todos los que atentaron contra él fueron asesinados, y aquellos que intentaron escapar, les cortaron la cabeza por detrás.

No había expresión en la cara del chico mientras fácilmente los mataba.

No había nada ahí. Ni una sola emoción en absoluto.

(¿Por qué terminó así…? Debería haber sido un trabajo simple. ¡Se suponía que sólo tomaríamos la retaguardia de la Sexta Princesa Imperial!)

*Temblar, temblar*―

Aunque no hacía frío, su cuerpo estaba temblando, y sus dientes castañeteando.

Karelis se mordió la lengua. No debe hacer ruido, para que el joven no lo note.

*Thud*―

Escuchó el sonido de una piedra siendo pateada.

Karelis cierra los ojos. El aire húmedo roza sus mejillas.

Sentía que iba a enloquecer por el miedo intenso.

(No quiero morir. No quiero morir. No quiero morir. No quiero morir.)

Sin embargo―La desesperación no iba a dejarlo ir.

“… Te daré dos opciones. Toma tu propia vida, o yo la tomo por ti.”

『¡Eek, p-por favor, perdóname! No sé qué hice, pero me equivoqué. ¡Así que por favor, déjame ir!』

El joven mira a Karelis con ojos fríos mientras baja la cabeza.

『Por favor. ¡¿Qué insinúas que hice?! ¡No hice nada! ¡Incluso perdí a mis camaradas! ¡Qué más quieres que―gah!』

Karelis fue tomado del cuello y levantado.

Preguntándose dónde estos delgados brazos encontraron la fuerza para hacer esto, este fue el punto en el cual la mente de Karelis se quebró completamente.

『¡Por favor, no he hecho nada! ¡No me mates! ¡No quiero morir aún!』

“No has hecho nada ‘aún’. Pero si te dejo ir, podrías hacerlo. Sólo eso amerita tu muerte. Dejarte ir podría provocar la desgracia de alguien. No puedo soportar esa idea.”

『¿Q-Qué demonios es eso…? ¡¿Vas a matarme con esa clase de razonamiento?! ¡¿Crees que te has vuelto un dios o algo así?!』

“Sí… Tal vez sea un dios ahora mismo.”

『Gah―¡Mmph!』

La brillante espada del joven cortó el pecho de Karelis y lo hizo escupir sangre.

Mientras la conciencia de Karelis comenzaba a desvanecerse, él recordó cierta leyenda.

Es una historia muy común que los padres leen para sus hijos cuando están despiertos hasta tarde.

Si estás despierto muy tarde en la noche―

La “desesperación” viene a llevarte lejos.

[1] NT: Nota del traductor inglés: El kanji es “desesperación infinita.”

 

 

“¿Qué, entonces que tú eras el «Ogro», después de todo?”

La sonrisa del Vizconde Lichtein se agranda mientras pisa la cabeza del hombre con una cicatriz en su cara.

Este hombre mostró un nivel de fuerza que era diferente a los otros soldados imperiales cuando atacaron el Fuerte Alt.

Él capturó al hombre pensando que sería útil como esclavo por un largo período de tiempo, con su físico bien dotado. Estaba feliz de haberlo hecho.

Pensar que él era ese «Ogro». Parece que la fortuna está de su lado.

“Gracias a ti, parece que seré capaz de capturar a la Sexta Princesa Imperial. No te preocupes, cuidaré bien de ella frente a ti.”

『¡Gah!』

El Vizconde Lichtein gritó a la chica de cabello carmesí mientras pateaba la cara de Dios.

“¡Si deseas que devuelva a este hombre ileso, ríndete en silencio!”

Ellos no podían verlo en su expresión, pero viendo cómo había dejado de moverse, los soldados sabían que ella estaba agitada.

Sólo un impulso más… Pensando esto, el Vizconde Lichtein blandió su espada hacia el brazo de Dios.

『¡Guh!』

El brazo cortado vuela alto en el aire y gira antes de caer al suelo.

『¡Gaaaaaah!』

Dios apretó los dientes y soportó el dolor.

Había perdido su brazo. No habría sido extraño que hubiera perdido la conciencia por el dolor.

Brota sangre fresca. El Vizconde Lichtein asiente con la barbilla a un subordinado.

“Detén el sangrado.”

“¡Sí, señor!”

De inmediato, el subordinado saca una pieza de tela y la envuelve en el hombro de Dios.

Él apuñala el brazo caído, lo balancea vigorosamente, y lo arroja ante los pies de la chica de cabello carmesí.

“¡Sexta Princesa Imperial, tu preciado subordinado va a morir si no te apresuras y lo curas! ¡Ahaha, hahahahaha!”

Ahora, no me importa si atacas o te rindes. Déjame verte tomar alguna clase de acción.

El Vizconde Lichtein vio en su mente la imagen de la Sexta Princesa Imperial llorando.

Siente una sensación de placer sólo por ese pensamiento.

Te atormentaré, te violaré, y te trataré como basura. Le mostraré a todo el Imperio tu figura llorando.

El Vizconde Lichtein es incapaz de contener su sonrisa mientras imagina ese futuro cercano.

Pero eso pronto llegó a su fin.

『¡Su Alteza, Celia Estreya Elizabeth von Grantz!』

Dios gritó.

“¿Hmm?”

El Vizconde Lichtein mira a Dios con confusión.

『¡Pelee! ¡Aun si voy a morir, mi alma está con el Gran Imperio Grantz! ¡Está con usted! ¡Cumpla su sueño! ¡Cumpla el gran sueño del que una vez habló!』

“Bastardo, ¿qué estás diciendo?”

『¡Ofreceré mi alma a los doce dioses de Grantz si ese sueño se hace realidad!』

“¡Cierra la boca!”

『¡Mmph!』

Pateó la cara de Dios, pero él ni siquiera se estremeció.

El Vizconde Lichtein retrocede, abrumado por el brillo agudo en los ojos de Dios.

Dios escupe una masa de sangre y continúa.

『¡El camino que tomará es sombrío, y probablemente haya muchas dificultades esperándola! ¡Pero absolutamente no se debe detener! ¡Cruce los montones de cadáveres y logre su objetivo! ¡Siga adelante con su poderosa disposición!』

“¡Suficiente de tu charla inútil!”

『¡Gah!』

Dios es pateado en el hombro donde solía estar su brazo, y cae al suelo.

Después de mirarlo con indignación, el Vizconde Lichtein mira de inmediato hacia la Sexta Princesa Imperial.

Ella estaba moviéndose detrás de la pared de hierro.

“¡Espera! ¡¿No te importa lo que le pase a este tipo?!”

Agarró el cabello de Dios y levantó su cara en pánico.

Pero ella había desaparecido en las sombras de los riscos y ya no podía verse.

『Hehe, eso es muy malo. Adelante y mátame ya. La Princesa no se volverá tu esclava.』

“… Ya veo. Entonces, sólo la tomaré por la fuerza. Me aseguraré de su caída.”

Estrella la cara de Dios contra el suelo y lo pisotea vigorosamente, una y otra vez.

Continúa moviendo su talón sin descanso para liberar su frustración por el hecho de que Dios ni siquiera gemía.

“Hmph, puedes observar en silencio desde el otro mundo cómo tu querida princesa es profanada.”

El Vizconde Lichtein corta la cabeza de Dios, que había dejado de moverse completamente, y la arroja antes los pies de su subordinado.

“Ponla en exhibición. Asegúrate de que tengan una buena vista de ella.”

Como si hubiera perdido todo interés, el Vizconde Lichtein ni siquiera mira la cabeza. Levantó su espada bañada en sangre y gritó hacia el campo de batalla.

“¡Todas las tropas, ataquen!”

 

 

“¡Mostrémosle de qué estamos hechos! ¡Protejan a la Princesa a toda costa!”

La voz enojada de Tris traspasa los riscos y resuena en todas partes.

Sin decir una palabra, la infantería pesada clava sus escudos.

Sin ninguna instrucción, la unidad de arquería comienza a disparar sus flechas y toma las vidas de sus enemigos.

Detrás de ellos, estaba Liz con la cabeza abajo.

Al lado de ella, estaba Cerberus, acostado en silencio.

Sus ojos están rojos e hinchados por el dolor.

No había rastros de la anterior joven vivaz.

(Hiro…)

Recuerda al chico con la cara amable.

Era poco probable que Hiro supiera lo tranquilizadora que fue su existencia en este viaje.

El misterioso chico que los acompañó sin siquiera saber la situación.

El chico de buen corazón que siguió con ellos hasta el final, sin siquiera quejarse.

Cuando dijo que pelearía junto a ella, ella casi lo abrazaba por la gran alegría.

(… Desearía haber podido disculparme.)

Ella ya no tiene la voluntad de pelear.

No puede soportar la idea de que alguien más muera.

Podía contar con los dedos el número de soldados privados vivos que la habían acompañado.

E incluso ellos probablemente serían aniquilados en poco tiempo.

(Hiro… Estoy cansada.)

Abraza sus piernas, oculta su cara entre ellas, y rechaza al mundo.

Con sus lágrimas ya secas, cierra los ojos para dormir.

Su conciencia comienza a desvanecerse tanto que a ella ni siquiera le importa el alboroto del campo de batalla.

Es por eso que no se dio cuenta.

―Un cambio había ocurrido en la atroz batalla.

En el yermo donde la luz del sol estaba resplandeciendo, dentro de una nube de aire caliente y sangre, una masa de profunda oscuridad cae sobre la superficie del campo de batalla como una gota de lluvia.

«Eso» que cayó del cielo logró crear distancia entre ambos lados.

Todos dejan de pelear y miran con recelo a «eso».

Su cautivador cabello negro estaba moviéndose en el viento.

Sus ojos tenían una fría verdad, y estaban liberando una nítida luz negra.

El joven, que llevaba ropa que parecía ser una personificación de la oscuridad misma, se encontraba examinando en silencio a los enemigos.

“…”

El joven blande ligeramente la espada plateada en su mano.

Un viento gentil se desliza por las fuerzas enemigas, los soldados de piel oscura.

En un parpadeo, una aspersión de sangre sale de un gran número de tropas.

No pasó mucho tiempo para que envolviera todo el campo de batalla.

Todos los soldados que fueron bañados en la sangre de sus camaradas parecían desconcertados.

Incluso después de ver caer a sus compañeros soldados, sus pensamientos estaban congelados. No podían comprender lo que había sucedido.

¿Por qué hay sangre cayendo sobre mí? ¿Qué está pasando aquí? No entiendo.

Aunque el tiempo se había detenido para todos en el campo de batalla, el joven era la única excepción. Empezó a caminar lentamente.

Sin siquiera mirar, el joven blande su espada a un lado, y la cabeza de un soldado enemigo, quien estaba mirando con estupefacción, salió volando.

Gira su cuerpo, y usando esa fuerza, su espada derriba los cabezas de dos soldados enemigos.

Antes de que se esparza la sangre, él dio un paso adelante y cortó a un enemigo. Entonces, dio otro paso y asesinó a tres más.

Cambia su espada plateada a su mano izquierda, levanta una lanza, y la arroja casualmente.

Como si atravesara una manzana, perfora fácilmente los cuellos de cuatro enemigos.

Apuñala la garganta de un enemigo desconcertado con la espada en su mano izquierda, entonces corta la cabeza de otro junto a él mientras blande suavemente su espada.

A estas alturas, cualquier humano regresaría a sus sentidos.

Las tropas enemigas soltaron un rugido.

Era lo suficientemente fuerte para soplar el cuerpo del joven.

『¡¿Q-Quién eres, bastardo?!』

“¡Sh…!”

La hoja brillante atraviesa el aire, cortando el torso del soldado enemigo, que cae al suelo con un sonido áspero.

『¡Urah!』

“¡Ah!”

Él salta hacia el enemigo que estaba blandiendo su lanza, y lo apuñaló con su espada.

Usando el impulso mientras retira su espada, el joven sega las vidas de dos enemigo. Entonces, patea el suelo y salta en el aire.

*Thump, thump *―

Varias jabalinas fueron arrojadas a los soldados que las habían lanzado.

El joven hace piruetas y regresa al centro de la multitud de enemigos.

“¡Haa!”

Mueve su brazo múltiples veces y talla intersecciones.[2]

Produce varias líneas blancas en el aire, y sin siquiera tener el tiempo para sentir dolor, los enemigos alrededor de él se convierten en cadáveres.

Como si aplastase hormigas, él pisoteó fácil e indiferentemente al ejército enemigo.

[2] NT: Hace crucecitas con su espada, ¿tal vez en el cuerpo del enemigo? :v

 

07

Anuncios

3 comentarios sobre “Shinwa Densetsu no Eiyuu no Isekaitan Vol.01 – Capítulo 15

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s