Meiyaku no Leviathan

Meiyaku no Leviathan Vol. 04 – Epílogo

Epílogo

“Somos demasiado afortunados…”

“Cuando Akuro-Ou desapareció, creí que íbamos a hundirnos en el fondo del océano…”

“Definitivamente sería imposible encontrarnos incluso si usan un bote de rescate para búsquedas en el fondo del mar… ¿Me pregunto cuánto puede durar la protección de Harry?”

Aun si puedo mantener la protección, es muy probable que muramos de hambre dentro…”

Hal, Orihime y Luna fueron rescatados finalmente.

La conmoción había continuado desde la noche anterior e incluso tuvieron que pelear contra el Aristócrata Gris y escapar de la Corte del Palacio Dragón con desesperación.

Completamente exhaustos en fuerza física, energía mental y poder mágico. Debido a la fatiga excesiva y la sensación de alivio, los tres sobrevivientes colapsaron, sentados en el suelo con sus espaldas contra la pared después de su difícil suplicio.

Sentados con letargo, el trío miró al cielo azul de verano.

Una ráfaga de la cálida briza del mar sopló. Se sentía muy cómodo. La larga noche había terminado para recibir finalmente a la mañana. Parecía que hoy también iba a ser un día caluroso.

Además, su ubicación actual era la cubierta de la nave de apoyo multipropósito de la JMSDF.

―Envueltos por la protección imperecedera, Hal y compañía habían ido a la deriva en el mar.

Minadzuki fue la que los sacó. Ella se había apresurado junto con Rushalka, probablemente al usar los sentidos agudos de una leviathan, el vínculo del pacto y magia de investigación.

Emergiendo del mar, Minadzuki los había bajado aquí.

Asya, Hazumi y la tripulación probablemente iban a llegar pronto―

“De todos modos, tomemos un descanso antes de que lleguen…” Este era el privilegio perteneciente a las personas agotadas física y mentalmente―Hal sugirió perezosamente.

Luna y Orihime no tuvieron objeciones. Todos estaban completamente exhaustos. Incluso ahora, ninguno quería levantarse.

“P-Por cierto, ustedes dos, sobre lo de hace poco…” Orihime de repente habló con tranquilidad, con su voz baja por la vergüenza.

Tal vez se refería a la escena donde los tres habían combinado su poder para cortar las cadenas del Aristócrata Gris. Tan pronto como recordó ese momento, Hal se sintió tan conmovido que casi tenía un colapso.

Procedente de los instintos de supervivencia después de todo, desde luego él convocó a su estado mental inamovible.

“C-Creo que sería mejor mantenerlo en secreto de Hazumi y Asya-san. ¿Qué piensan? Ya que este es un asunto entre amigos, ¿sería mejor reportarlo a todos, después de todo…?”

“No debería haber necesidad de decirles expresamente. Concuerdo con Orihime-san,” respondió Luna Francois inmediatamente.

Aún había rubor en la tez pálida de la belleza rubia. El regusto de la excitación en ese entonces aparentemente había perdurado. Con esta expresión, Luna guiñó profundamente a Orihime.

Era como si ellas fueran cómplices que habían probado el fruto prohibido y querían guardar el secreto entre ellas.

Por lo tanto, Orihime asintió.

La doncella japonesa de cabello negro estaba claramente aliviada.

“G-Gracias, Luna-san. Gracias por decir eso…”

“Creo que sería muy impactante para Asya y Hazumi-san… ¿No deberíamos guardar el secreto entre nosotras y Harry…?”

“Impactante―Bien dicho. ¡Es muy impactante, de verdad!”

“Por consiguiente, respecto al progreso en mi relación con Harry, por favor pásalo por alto con un corazón generoso, Orihime-san. Compitamos con igualdad en este frente, ¿de acuerdo? Podríamos unir fuerzas para alejar discretamente a Asya y Hazumi-san de las líneas frontales…”

“¿Huh? Oh, uh, yo―bueno, ¿cómo debería decirlo…?”

“Es imprescindible limitar, a sólo nosotras dos, a aquellos que participen en tal comportamiento con Harry y experimenten esos sentimientos.”

“Por cierto―”

Habiendo entrado al modo sabio mediante una mente como una roca inamovible, Hal interrumpió repentinamente.

“¿Qué sintieron exactamente ustedes dos cuando estábamos haciendo eso?”

” “…No lo diré.” ”

Las dos chicas, una Japonesa y otra Americana, respondieron al unísono.

En ese momento, escucharon unos pasos rápidos. Alguien venía.

“¡Haruomi! ¡Orihime-san y Luna han regresado a salvo también!”

“¡Me alegra tanto que todos estén a salvo!”

Asya y Hazumi finalmente llegaron. Hal hizo “¿hmm?” como si algo se le ocurriera.

Hablando de eso, Hal parecía recordar que la misma clase de escena sucedió después de la batalla contra Pavel Galad. Hal tuvo una sensación de premonición, pero antes de que pudiera descubrir la razón―

“¡H-H-H-H-H-Haruomi! ¡¿Qué clase de locura hicieron para terminar así?!”

“¡¿N-Nee-sama?! ¡¿Senpai?! ¡¿Incluso Luna-san?! ¡U-Umm, todos parecen muy cansados! ¡D-Disculpen!”

“¡¿H-Hazumi?! ¡Espera, no te vayas, escucha mi explicación!”

Viendo al trío rescatado en este estado, Asya se enfureció primero.

Entonces, la bondadosa Hazumi estaba nerviosa, confundida y consternada. Al final, ella dio vuelta y estaba a punto de hacer una salida rápida. Cuando su prima, Orihime, la llamó, Hazumi se detuvo.

En ese momento, Hal finalmente se dio cuenta de su estado actual.

Debido a la fatiga excesiva, el trío de Hal, Orihime y Luna Francois estaba apoyándose contra la pared con sus extremidades extendidas. Esto no era un problema hasta ahora.

Sin embargo, la forma en que estaban sentados era la llamada configuración “lll”.

En el medio estaba Haruga Haruomi. A su derecha estaba Luna Francois con Orihime a su izquierda. Como si compartieran una cama con Hal, las dos chicas estaban presionadas fuertemente contra él.

En efecto. Hal estaba actualmente atrapado entre dos chicas con figuras espectaculares.

Luna Francois estaba usando su pierna para enredar la pierna de Hal. El cabello negro de Orihime y rostro exquisito estaban posicionados cerca de la mejilla de Hal, un nivel de intimidad más allá de lo normal. Sin embargo, el trío no implicaba nada con ello. Ellos simplemente habían entrado en este estado sin notarlo.

Esto era porque se habían juntado naturalmente dentro del interior estrecho de la protección imperecedera durante el escape de la Corte del Palacio Dragón.

Además, la emoción de usar la Runa de la Katana Doble aún persistía en los corazones del trío.

Probablemente esta era la razón por la que Hal y las chicas aceptaron este estado sin pensar que había algo mal. Sin embargo, era verdad que esta posición haría pensar a los demás que ellos tenían alguna clase de relación sospechosa o habían cruzado la línea en un sentido hombre-mujer…

Cuando Hal estaba pensando si podía encontrar algún tipo de excusa elocuente―

Luna Francois acercó su rostro repentinamente. Para cuando regresó a sus sentidos, Luna ya había sellado su boca con sus labios. Hal estaba siendo besado. Por los labios de Luna.

“¿Huh―?”

La enfurecida Asya se congeló. Sin saber cómo reaccionar, Hazumi también miró con sorpresa, inmóvil.

Descansando sobre Hal, Orihime se sobresaltó.

Despreocupada por las miradas de la audiencia, Luna continuó besando a Hal. Sus labios bien formados habían sellado la boca de Hal―e incluso insertó su lengua. Besando, lamiendo los labios de Hal, entonces enredó la lengua de Hal con la suya, besándolo sin parar de forma audible.

Al final, después de un beso apasionado durando casi cuarenta segundos, Luna finalmente alejó sus labios.

“En otras palabras, esto es lo que está pasando. Saludos, Asya.”

La amiga de la infancia de Hal perdió la compostura y mostró una mirada muy nerviosa.

Como nota al margen, Hal mismo estaba en un estado aturdido. Esto estaba completamente fuera de lugar para él.

 

Medio día pasó después de la reunión de Hal con Asya y las demás.

Hal y compañía regresaron a Shimoda en la Península de Izu con la intención de regresar a Nuevo Tokyo al día siguiente después de pasar una noche ahí. La noche había caído. El cielo no tenía nubes, permitiendo una vista clara de las estrellas.

Sintiéndose muy incómodo dentro del hotel, Hal salió a una caminata a la playa solo.

Esto era porque el comportamiento de Luna Francois había desconcertado a todos los miembros en el grupo.

Orihime y Hazumi perdían la calma repentinamente tan pronto como estaban en la presencia de Hal, incapaces de hablar.

Probablemente Asya era la más desconcertada, permaneciendo aturdida por muchas horas. Sin embargo, después de escuchar la invitación de Luna a Hal,

“Harry, si no te importa, ¿qué te parece ir a mi habitación esta noche?”, Asya se mantuvo siguiendo a Luna de cerca para evitar que el As de Derribe actuara libremente.

Además, la invitación de Luna parecía que fue parcialmente en broma…

Esto hizo a Hal recordar su primera experiencia con la sensación de los labios. Sin embargo, él interrumpió apresuradamente sus recuerdos ya que se dio cuenta de inmediato de que actuaría muy extraño si continuaba.

Sacudió su cabeza y miró al cielo nocturno.

Por capricho, Hal empezó a buscar a Cygnus. Cygnus era una constelación de verano con forma de cruz. De acuerdo a los registros secretos de Ruruk Soun, al parecer era el emblema de las katanas gemelas, la Runa de la Katana Doble―

Tal vez este conocimiento fue lo que lo impulsó a buscar a Cygnus.

“¿Ha sido un viaje fructífero, Haruomi?” Preguntó la voz del rey dragón blanco y princesa.

Hal respondió de inmediato, “Más o menos. Al menos las ganancias no fueron cero.”

Bien por ti. Tenía razón en hacerte salir.

La Princesa Yukikaze asintió con satisfacción. Antes de que lo supiera, ella ya estaba de pie frente a Hal―No.

Segundos antes, ella descendió del cielo galantemente sin hacer un sonido. Hal no estaba sorprendido por esto, ya que la Runa del Arco ya le había dicho que la flecha emparejada con él estaba acercándose.

Hal se encogió de hombros. Ir y venir elusivamente inadvertida no era una descripción adecuada para ella.

Dada la habilidad de vuelo de la Princesa Yukikaze, que era como la de una flecha, la distancia de Tokyo a Izu sería como la distancia de una caminata al atardecer.

“¿Sucedió algo en Tokyo después?”

“Nada. Puedes llamarlo paz diaria. Sí.”

La Princesa Yukikaze curvó las esquinas de sus labios y sonrió maliciosamente.

“No soy clarividente. Tal vez haya individuos llorando donde yo, Yukikaze, no pueda ver, pero debería estar bien excluirlos, ¿cierto? Hmm.”

“Por otra parte, desearía que cuides de cada persona como una reina benevolente.”

“¿De qué estás hablando? Cómo vive y pasa sus días cada familia no tiene nada que ver con el soberano. ¿Quieres que donde duermes y lo que comas sea determinado por el decreto real?”

“Ya veo lo que quieres decir. Sin duda tienes un buen punto.”

“El trabajo de un soberano es revitalizar a la nación, construir una capital y gobernar bien. Pero en el caso de los reyes dragón, esto debería cambiarse a competir, pelear y saquear.”

La Princesa Yukikaze sonrió de nuevo. Ella estaba planteando la perspectiva de un rey.

Parecía que la Princesa Yukikaze sólo buscó a Hal para platicar esta noche, a pesar de que consideraba a Haruga Haruomi como su enemigo actual.

Pero también era el estilo de la Princesa Yukikaze el mostrar mentalidad abierta sin quedarse estancada por tales asuntos.

Hal lo aceptó con ironía. Tenía sus razones que hacían imposible que se quejase con la Princesa Yukikaze.

“Entonces, en un futuro próximo, te haré una visita y llevaré un recuerdo de mis viajes como agradecimiento.”

“Sí, por favor. Sólo ve a la misma brecha que antes y avisa como corresponde. Yo, Yukikaze, iré tan pronto como me dé cuenta.”

Unos días antes de la expedición a Izu, Luna Francois había invitado a Hal a una cita.

Sin embargo, Hal le había dicho, “desafortunadamente, tengo una cita con alguien más hoy.” Esta no era una excusa. De hecho, Hal había ido a la Concesión de Viejo Tokyo solo después de la escuela ese día.

Fue para tener una audiencia con la Princesa Yukikaze.

Aunque la distancia no era grande, todas las brujas de Nuevo Tokyo iban a tomar parte en la expedición.

Previo al viaje, él quería observar si la princesa estaba de buen humor o no, para confirmar si ella pretendía iniciar un conflicto en estos días. Aparte de eso, Hal quería confirmar con la Princesa Yukikaze si ella pelearía y expulsaría a otros dragones si atacaban mientras Hal y compañía estaban fuera―

Tal discusión era muy desvergonzada, pero Hal sintió que la princesa, con su fuerte curiosidad, estaría de acuerdo con eso.

Por lo tanto, Hal había visitado el Monolito erigido en una esquina de lo que anteriormente era Ginza. En ese día, la chica que era como un hada de hielo también había descendido del cielo como una ráfaga de viento…

“Una cosa más, Haruomi. Yo, Yukikaze, dejaré claro esto de antemano. No hay necesidad de recuerdos.”

“¿En serio?”

“Sí. La katana gemela en tus manos es suficiente. Fufu, poco a poco estás obteniendo poder lo suficientemente digno para que yo, Yukikaze, me encargue personalmente. Déjame ofrecerte unas palabras de elogio.”

“¿Pasé por tanto para obtener una nueva arma y ya lo has descubierto? Me dejas sin palabras.”

“Resolver acertijos no es mi fuerte. El que tiene curiosidad podría ser ese hombre de ahí.”

La Princesa Yukikaze lanzó una mirada detrás de Hal.

Hal miró hacia atrás. Aunque era una pesada noche de verano, el hombre estaba usando un traje de verano con plena formalidad, esperando ahí en silencio. La cara del hombre era madura y decente.

Como nota al margen, él no estaba sudando en lo más mínimo. Con una expresión tranquila, el hombre permaneció ahí sin moverse de su lugar.

“Ha pasado un tiempo, joven hombre. Sucesor del Arco y la Katana Doble.”

Su voz sonaba tan astringente como hierro oxidado.

Lugar de nacimiento indeterminado. Alto. Un hombre de apariencia en su plenitud. Llamado Sophocles. A cargo de facilitar el Camino a la Realeza―

“En realidad, he sospechado esto desde hace mucho tiempo. ¿Fue la Reina Carmesí quien había ocultado el sello de la katana gemela? Estoy muy feliz por obtener la respuesta a esta pregunta.”

“¿Viniste hasta Izu sólo para decir esto?”

Hal se encogió de hombros. Sophocles había afirmado ser un humano, no un dragón.

Este hombre. La historia de la raza llamada “dragones.” Parecía haber un número interminable de misterios de los que encargarse―Hal realmente quería quejarse. Además, como su guía, Hinokagutsuchi, había entrado por completo a un estado de letargo en este momento.

Las esquinas de los labios de Sophocles se levantaron ligeramente.

“La distancia y ubicación son irrelevantes. Mientras sea para verlos, Tyrannos y rey dragón, estoy dispuesto a aventurarme donde sea, no sólo en la Tierra, sino que incluso en los extremos del mar de estrellas. Y, joven hombre, es mejor que recuerdes algo.”

“¿Qué?”

“La antigua reina no es la única que puede instruirte. Yo también puedo cumplir ese trabajo.”

“Ahora que lo mencionas, creo que lo dijiste antes también. Como sea, lo tendré en mente.”

Hal dio una respuesta segura, pero lo que estaba pensando era―

Probablemente era porque Sophocles siempre estaba vestido de negro. Este hombre bien podría ser un demonio sobrepasando a Hinokagutsuchi en realidad―Hal se encontraba incapaz de expulsar esta imagen y prejuicio de su mente.

En este momento, no había razón en absoluto obligándolo a abandonar esta tendencia.

Por lo tanto, Hal no dijo más y Sophocles partió en silencio. Para cuando se dio cuenta, la Princesa Yukikaze había desaparecido también.

El verano acababa de empezar. Sólo un par de meses habían pasado desde que había obtenido el poder matadragones.

No obstante, las semillas del caos estaban creciendo lenta y constantemente alrededor de Hal.

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